Angirú INTA CL: definen la dosis de nitrógeno para lograr rindes récord
Un estudio realizado por especialistas del INTA Corrientes y del INTA Concepción del Uruguay permitió establecer recomendaciones precisas para optimizar la fertilización nitrogenada del arroz Angirú INTA CL, una variedad que viene ganando protagonismo por su alto potencial productivo y su calidad industrial. Los ensayos demostraron que una adecuada nutrición permite superar los 11.000 kilos por hectárea y mejorar significativamente la eficiencia en el uso del nitrógeno, un insumo clave para la rentabilidad del cultivo.
El trabajo cobra especial importancia en un contexto marcado por bajos precios internacionales y altos costos de producción. En ese escenario, los investigadores sostienen que ajustar la dosis de fertilizante no solo mejora los rendimientos, sino que también reduce riesgos económicos y ambientales, al evitar tanto la falta como el exceso de nitrógeno en el sistema.
Un manejo más eficiente para mejorar la rentabilidad
El arroz Angirú INTA CL se caracteriza por ofrecer una excelente calidad culinaria e industrial. Sus granos enteros son más anchos y voluminosos que los de la variedad Gurí y presentan alto contenido de amilosa y baja temperatura de gelatinización, características que permiten una cocción seca, suelta y de textura firme, muy valorada por los mercados. A esto se suman virtudes agronómicas como un porte erecto y un índice de cosecha equilibrado.
José Colazo, especialista del INTA Concepción del Uruguay, explicó que en un escenario de márgenes ajustados resulta indispensable brindar herramientas de manejo que permitan producir más con un uso más eficiente de los insumos. Por ese motivo, el estudio evaluó distintas dosis de fertilización nitrogenada para identificar cuál ofrece el mejor equilibrio entre productividad y eficiencia.

Luciana Herber, investigadora del INTA Corrientes, remarcó que la nutrición nitrogenada dejó de ser únicamente una cuestión agronómica para convertirse en un factor determinante de la rentabilidad. Según indicó, la clave está en sincronizar la disponibilidad del nitrógeno con los momentos de mayor demanda fisiológica del Angirú INTA CL, de manera que el nutriente esté presente cuando la planta define los componentes que determinan el rendimiento final.
La dosis óptima para alcanzar altos rindes
Los resultados de los ensayos permitieron establecer una recomendación concreta para el manejo de Angirú INTA CL. La aplicación de 250 kilogramos de urea por hectárea, equivalente a unos 115 kilogramos de nitrógeno, se presentó como la dosis óptima para obtener altos rendimientos y mejorar la eficiencia del fertilizante.
De acuerdo con Herber, esta estrategia permite alcanzar techos productivos superiores a los 11.000 kilogramos por hectárea en condiciones favorables, además de lograr una eficiencia cercana a los 17 kilogramos de grano por cada kilogramo de nitrógeno aplicado.

Otro de los beneficios del ajuste de la fertilización es la reducción de pérdidas por volatilización y desnitrificación, procesos frecuentes en sistemas arroceros inundados. Cada kilogramo de fertilizante debe transformarse en producción para proteger el margen económico del productor, señalaron los investigadores, quienes también destacaron el impacto positivo de esta estrategia sobre la conservación de la fertilidad de los suelos.
Angirú INTA CL, variedad en expansión con recomendaciones específicas
El estudio también aporta información clave para una variedad que todavía transita sus primeras campañas comerciales. Según Colazo, Angirú INTA CL apenas lleva dos ciclos en el sector productivo, aunque su superficie sembrada crece año tras año gracias a su destacado comportamiento agronómico y a haber sido la genética de mayor rendimiento agrícola durante cuatro campañas consecutivas en Entre Ríos.
Los especialistas recomiendan sembrar el arroz Angirú INTA CL durante la primera quincena de octubre para aprovechar al máximo su potencial. Asimismo, advirtieron que tanto la falta como el exceso de nitrógeno pueden comprometer los resultados. Una fertilización insuficiente puede reducir los rendimientos en más de un 20%, mientras que un exceso favorece la aparición de enfermedades, el vuelco de las plantas y un aumento innecesario de los costos.

Finalmente, los investigadores remarcaron que la fertilización es solo una parte del paquete tecnológico. Para alcanzar los mayores rendimientos, es necesario integrar prácticas como la rotación de cultivos, la preparación anticipada del lote, la fecha óptima de siembra, el uso de semilla certificada y una nutrición balanceada adaptada a cada variedad.
