Rivales en la cancha, socios en el comercio: el Mundial también refleja el mapa agroexportador argentino
Más allá del fútbol, el cruce entre Argentina y sus rivales del grupo mundialista y las sedes del torneo revela una red de vínculos comerciales donde la agroindustria ocupa un rol central. Maíz, soja, lácteos y energía explican gran parte del intercambio con Argelia, Austria, Jordania y el bloque T-MEC.
Con el Mundial como telón de fondo, un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) analiza cómo los países que comparten el grupo de Argentina, junto con las naciones anfitrionas, también son socios estratégicos del comercio exterior. En este escenario, la agroindustria argentina aparece como el principal motor de exportaciones hacia estos destinos, con desempeños muy heterogéneos según cada mercado.
Argelia: un socio clave para el agro argentino
Las relaciones entre Argentina y Argelia, quien fue el primer rival en el Mundial, se remontan a 1962 y hoy se sostienen sobre una fuerte base comercial agroindustrial. En 2025, Argelia importó 3,2 millones de toneladas de maíz argentino por un valor de US$ 575 millones, lo que representó el 10% del total exportado por el país en ese producto.
Este destino africano se ubicó como el tercer comprador de maíz argentino, detrás de Vietnam y Egipto, y alcanzó su pico histórico en 2019 con más de 4 millones de toneladas. Además del cereal, la leche en polvo entera explica buena parte del vínculo bilateral, con más de US$ 290 millones exportados en 2025, posicionando a Argelia como el segundo destino lácteo argentino.

En el complejo soja, el comercio también es relevante: se exportaron más de US$ 220 millones en 2025, con harina de soja como principal producto, seguida por aceite. A esto se suma el crecimiento de nuevos envíos como trigo y tubos de acero, mientras que Argelia también gana relevancia como proveedor de urea para la Argentina.
Austria: un comercio más reducido, pero con potencial europeo
El vínculo con Austria, el próximo rival en el Mundial, es más acotado en términos de volumen, aunque mantiene dinamismo en productos de alto valor agregado. En 2025, el intercambio bilateral superó los US$ 100 millones, el mayor nivel desde 2015, con fuerte presencia de cueros bovinos, vinos y huevos dentro de las exportaciones argentinas.
Aunque el comercio directo es limitado, más del 70% del intercambio austríaco se concentra dentro de la Unión Europea, lo que abre la puerta a flujos indirectos de productos argentinos que ingresan a través de otros países del bloque, especialmente vía el hub logístico de Rotterdam.
En este contexto, el eventual avance del acuerdo Mercosur–Unión Europea podría potenciar significativamente el vínculo. Para la BCR, Austria representa un mercado con oportunidades crecientes en alimentos y agroindustria de calidad, especialmente si se profundiza la integración comercial con Europa.

Jordania: alimentos para un mercado estratégico del Medio Oriente
El tercer rival del grupo del Mundial es Jordania, un mercado clave dentro de Medio Oriente, región que representa uno de los principales superávits comerciales para Argentina. Allí, el maíz y la harina de soja vuelven a ser los productos protagonistas del intercambio agroindustrial, principalmente destinados a la alimentación animal.
Además, se destacan envíos de cebada, queso mozzarella y merluza, aunque el potencial más relevante se concentra en carnes bovinas y cueros, donde aún existe margen de expansión si mejoran las condiciones de acceso al mercado.
T-MEC: récord comercial con América del Norte
Las sedes del Mundial —Estados Unidos, México y Canadá— integran el bloque T-MEC, uno de los principales socios comerciales de Argentina. En 2025, el comercio con este bloque alcanzó niveles récord y su mayor participación en exportaciones en 20 años, impulsado principalmente por el desempeño del mercado estadounidense.

Estados Unidos explica más del 80% de las ventas argentinas al bloque y se consolidó como destino clave de energía y productos agroindustriales. Además, es el principal inversor extranjero en la economía argentina, con fuerte presencia en sectores estratégicos.
Canadá también mostró un rol creciente: las inversiones canadienses alcanzaron niveles históricos en minería, consolidándolo como el segundo inversor del sector. En paralelo, avanzan negociaciones para un acuerdo de libre comercio con el Mercosur.
México, la otra sede del Mundial, mantiene una relación histórica desde 1888 y es un socio relevante del complejo automotriz y agroindustrial. Además, es recordado como escenario del título mundial de 1986, cerrando simbólicamente el vínculo entre fútbol y comercio.
