Maizar pidió aprovechar “el tren de las oportunidades” y transformar potencial en resultados


El Congreso anual de Maizar abrió este miércoles en la Ciudad de Buenos Aires con un fuerte llamado de atención sobre el futuro del agro argentino y la necesidad de dejar atrás décadas de oportunidades desaprovechadas. El presidente de la entidad, Federico Zerboni, advirtió que “el potencial no genera riqueza” y reclamó avanzar hacia resultados concretos para que el país no vuelva a perder una oportunidad histórica.

Durante la apertura de Maizar realizado en el Complejo Goldencenter, Zerboni utilizó una anécdota personal para graficar cómo observa el mundo a la Argentina. Contó que un cliente italiano le comentó recientemente que el país “dejó escapar el tren de oportunidades extraordinarias varias veces”, una frase que, según sostuvo, refleja la percepción internacional sobre la incapacidad argentina de capitalizar sus ventajas estratégicas.

El dirigente destacó que Argentina cuenta con recursos naturales, energía, disponibilidad de agua y condiciones climáticas privilegiadas, además de estar alejada de muchos de los conflictos geopolíticos y migratorios que afectan a otras regiones del mundo. Sin embargo, insistió en que el país continúa siendo visto como “el país del eterno potencial”, incapaz de transformar esas condiciones favorables en crecimiento sostenido.

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El agro busca subirse a una nueva oportunidad global

El lema elegido para esta edición del Congreso Maizar —“Del potencial a los resultados”— sintetiza precisamente esa preocupación. Más de 50 conferencias distribuidas en cinco auditorios forman parte de un encuentro donde la cadena del maíz y el sorgo analiza estrategias para aprovechar el contexto internacional actual.

En ese marco, Zerboni remarcó que “la geopolítica hizo que el tren esté de nuevo pasando por nuestra puerta”, en referencia a las nuevas oportunidades de inversión que se abren en sectores vinculados a la energía y a la agroindustria. El dirigente consideró que el agro vuelve a ocupar un rol central en el desarrollo económico argentino, especialmente en un escenario global marcado por la búsqueda de alimentos y biocombustibles.

También puso el foco en el potencial productivo de regiones históricamente relegadas. Según señaló, varias provincias consideradas tradicionalmente pobres comenzaron a descubrir oportunidades vinculadas al desarrollo energético y agroindustrial. No obstante, cuestionó a “las viejas costumbres políticas” y al “pseudo ambientalismo”, al considerar que muchas veces terminan frenando inversiones y crecimiento.

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El maíz y el sorgo, pilares para expandir la producción

Dentro de la agenda productiva, Zerboni resaltó especialmente el potencial de expansión del maíz mediante sistemas de riego. Según explicó, la incorporación de tecnología permitiría extender la frontera agrícola incluso hacia zonas de la Patagonia consideradas hasta ahora improductivas.

El dirigente también destacó el crecimiento del sorgo, un cultivo que gana protagonismo en países vecinos como Brasil y Paraguay gracias al fuerte impulso que recibe la producción de bioetanol. Para Maizar, estos ejemplos regionales muestran cómo una estrategia sostenida en el tiempo puede transformar a la agroindustria en motor de crecimiento.

En ese sentido, Zerboni elogió la estabilidad de las políticas agropecuarias en Brasil y Paraguay, donde —según sostuvo— el rumbo productivo no cambia con cada elección. “No hay inversión sustentable si miramos cada dos años qué pasa con las elecciones”, afirmó. La previsibilidad política apareció como uno de los principales reclamos del sector agroindustrial argentino.

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El objetivo de llegar a 100 millones de toneladas

Uno de los ejes centrales del Congreso Maizar fue el objetivo denominado “10 x 10”, una meta impulsada por la cadena del maíz que apunta a sembrar 10 millones de hectáreas con rindes promedio de 10 toneladas por hectárea. De alcanzarse, Argentina lograría producir 100 millones de toneladas de maíz.

Actualmente, el país se ubica en torno a los 64 millones de toneladas, un escenario que Zerboni definió como “8 x 8”. Para el titular de Maizar, el desafío no pasa únicamente por producir más granos, sino también por avanzar en la transformación industrial del maíz en carne, huevos, lácteos y etanol.

En el tramo final de su discurso, el presidente de Maizar respaldó medidas impulsadas por el Gobierno nacional, como los regímenes de incentivo a las inversiones, la reducción de trabas burocráticas y el recorte de retenciones. Sin embargo, reclamó acelerar el proceso y avanzar hacia “retenciones cero” en el menor tiempo posible.