España pondrá a prueba 12 variedades de algodón argentino


El INTA, Gensus y la empresa española Guadalsem acordaron evaluar 12 variedades argentinas de algodón en distintas zonas productivas de España, con el objetivo de determinar su adaptación y potencial comercial. Los materiales que presenten mejor desempeño podrían avanzar hacia los procesos de inscripción y una eventual llegada al mercado europeo.

Genética argentina con proyección europea

La iniciativa en torno al algodón surgió durante una recorrida por las principales zonas algodoneras de Sevilla y Cádiz, donde representantes del INTA y Gensus mantuvieron reuniones con directivos de Guadalsem, firma española dedicada al desarrollo, producción y comercialización de semillas. El acuerdo permitirá conocer cómo responden los materiales argentinos frente a las condiciones productivas y demandas del mercado europeo.

La articulación adquiere relevancia en un contexto marcado por el avance del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que puede mejorar las condiciones de acceso para distintos productos, aunque también exige cumplir con normas de origen, trazabilidad y requisitos técnicos. En este escenario, la genética desarrollada por el INTA busca ampliar su presencia fuera de la Argentina.

Algodón
Foto: INTA

La relación entre el INTA y Gensus acumula varios años de trabajo y ya permitió avanzar con genética argentina hacia otros mercados, además de España. En 2022 se introdujeron variedades desarrolladas por el Instituto en Paraguay, mientras que Europa comenzaba a aparecer como uno de los destinos posibles para la expansión. La incorporación de Guadalsem representa ahora un paso concreto para evaluar esa posibilidad.

Un mercado de 800.000 hectáreas

Uno de los principales activos de la propuesta es el programa de mejoramiento genético del algodón desarrollado por el INTA Sáenz Peña, que en los últimos años incorporó germoplasma inédito obtenido mediante modernas técnicas de selección. También se trabajó con líneas experimentales logradas a través de mutagénesis inducida.

En ese marco, el investigador Mauricio Tcach destacó el desarrollo de Arandú INTA BGRR IMIcott, presentada en 2026 como la primera variedad de algodón resistente a imidazolinonas que será cultivada en la Argentina. Su origen mediante mutagénesis, y no por transgénesis, adquiere importancia frente a un mercado europeo que demanda genética sin organismos genéticamente modificados y una trazabilidad estricta desde el origen.

Algodón
Foto: INTA

La delegación argentina recorrió establecimientos de Alcalá del Río y Lebrija, en Sevilla, además de Rota, en Cádiz. El contacto directo permitió conocer las condiciones de producción y las necesidades del mercado de semillas. España, Grecia y Turquía reúnen un mercado potencial cercano a 800.000 hectáreas de algodón, una escala que amplía las oportunidades para las variedades convencionales argentinas.

Evaluación e intercambio de germoplasma

En una primera etapa se analizarán las 12 variedades argentinas de algodón para identificar cuáles presentan el mejor comportamiento en las condiciones españolas. Los materiales seleccionados podrán posteriormente avanzar hacia los procedimientos de inscripción y, eventualmente, su comercialización en Europa.

La cooperación, además, tendrá una dinámica de doble vía: Guadalsem enviará variedades propias para ser evaluadas en ambientes productivos argentinos. El intercambio permitirá comparar materiales, estudiar su adaptación a diferentes condiciones y generar información para orientar futuras líneas de mejoramiento.

Algodón, Argentina
Foto: INTA

Según explicó Tcach, el esquema implica una evolución respecto del modelo tradicional de transferencia tecnológica, porque contempla evaluación conjunta, intercambio de germoplasma y posibilidades de cocreación. El INTA aporta su experiencia en genética, Guadalsem su conocimiento del sistema productivo europeo y Gensus su capacidad de multiplicación y comercialización.

La iniciativa también contempla materiales de fibra extralarga, una línea del programa de mejoramiento del INTA Sáenz Peña orientada a desarrollar genética con características de calidad demandadas por la industria textil. El próximo paso será medir el desempeño de las variedades en España y definir cuáles tienen condiciones para avanzar hacia su inscripción y eventual llegada al mercado europeo.