Santa Fe impulsa una nueva tasa rural y crece la tensión en el campo
El Gobierno de Santa Fe avanza con una iniciativa que promete reconfigurar el financiamiento de la infraestructura vial en la principal región agroexportadora del país. Junto a la Bolsa de Comercio de Rosario, anunció la creación de un fideicomiso destinado a mejorar y mantener las rutas que conectan con los puertos del Gran Rosario. La propuesta implica una nueva tasa al transporte de granos que ya genera fuertes reacciones en el sector agropecuario.
El esquema apunta a centralizar los recursos y reemplazar las tasas municipales que actualmente cobran distintas localidades portuarias. La idea es que el costo del desgaste vial sea asumido por quienes generan mayor presión sobre la infraestructura, es decir, productores, acopiadores y exportadores.
De concretarse, la medida de Santa Fe establecería un cargo variable por tonelada transportada. Esto se traduciría en un aumento aproximado de USD 1,5 por camión, un monto que, aunque acotado en términos individuales, genera preocupación por su impacto acumulado en la cadena logística.

Rutas exigidas por una campaña récord
El contexto en el que surge la iniciativa de Santa Fe explica parte de su urgencia. El Gran Rosario recibe en plena cosecha cerca de 6.000 camiones diarios cargados de granos. El volumen de tránsito pone al límite la infraestructura vial, especialmente tras jornadas de lluvias que deterioran aún más los caminos rurales.
Las proyecciones productivas refuerzan este escenario. Según la Bolsa rosarina, la campaña 2025/26 alcanzaría unas 158 millones de toneladas, un 14% más que el ciclo anterior. Este nivel de producción impulsa un flujo logístico sin precedentes, que exige un mantenimiento intensivo de rutas y accesos portuarios de Santa Fe.
En términos económicos, el impacto también es significativo. Se espera que el agro genere ingresos por exportaciones cercanos a los USD 35.375 millones en 2026. El ingreso de divisas convierte a la región en un nodo estratégico para la economía nacional, pero también profundiza la presión sobre su infraestructura.

Un nuevo esquema que reemplaza tasas locales
El modelo propuesto por Santa Fe no es un peaje tradicional, sino una tarifa vinculada al peso transportado. El objetivo es reflejar el daño diferencial que provoca el tránsito pesado sobre las rutas, generando un sistema más equitativo en términos de uso y mantenimiento.
Hasta ahora, cada municipio aplicaba su propia tasa vial, lo que generaba una dispersión normativa y diferencias en los costos. El fideicomiso busca unificar criterios y centralizar los fondos, que serán destinados exclusivamente a obras de reparación y mejora.
Para los intendentes, el cambio implica resignar una fuente importante de ingresos. Sin embargo, desde el Gobierno provincial sostienen que la centralización permitirá una gestión más eficiente y transparente, orientada a resolver un déficit histórico en infraestructura.
Críticas del campo y advertencias por los costos
La iniciativa no tardó en generar cuestionamientos. La Sociedad Rural Argentina advirtió que la nueva tasa podría traducirse en un aumento de los costos logísticos en un contexto ya complejo. “Implica una carga adicional que recaerá directa o indirectamente sobre los productores”, señalaron desde la entidad.
El sector también reclamó mayor participación en el diseño de la medida. Consideran clave que los actores productivos tengan voz en decisiones que impactan directamente en su rentabilidad, especialmente en un escenario de alta presión impositiva.

Apoyos y una discusión que recién comienza
No todos los actores rechazan la propuesta de Santa Fe. La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales manifestaron su respaldo, destacando la necesidad de contar con infraestructura acorde al volumen de exportaciones. Para estos sectores, el fideicomiso puede ser una herramienta clave para sostener la competitividad.
El Gobierno de Santa Fe insiste en que la totalidad de los fondos será destinada a obras viales, sin desvíos ni usos alternativos. El objetivo es garantizar rutas en condiciones y mejorar la eficiencia logística, un factor determinante para el comercio exterior.
Sin embargo, la medida aún no fue formalizada y continúa en etapa de definición. El desafío será encontrar un equilibrio entre la necesidad de financiamiento y el impacto en los costos del sector, en una región donde cada punto porcentual puede marcar la diferencia.
