River reaccionó en la Sudamericana: goleó a Blooming y avanzó a octavos como líder
River dejó atrás el golpe sufrido en la final del Torneo Apertura y respondió con una contundente goleada por 3-0 ante Blooming para clasificarse a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El equipo de Eduardo Coudet terminó como líder del Grupo H con 14 puntos y mantuvo su invicto internacional, en una noche que comenzó cargada de tensión y terminó con alivio para los hinchas en el Monumental.
El contexto no era sencillo para el Millonario. La derrota 3-2 frente a Belgrano todavía pesaba en el ánimo de los simpatizantes y quedó reflejada en un estadio ocupado apenas en un 65%. Varios futbolistas fueron silbados durante la presentación y también recibieron reproches al finalizar el primer tiempo, cuando River dominaba pero seguía sin encontrar el gol ante un rival ya eliminado y claramente inferior.
La obligación de ganar y convencer marcó el desarrollo de un encuentro que, durante gran parte de la primera etapa, se convirtió en una lucha contra la ansiedad. Blooming resistió gracias a la actuación de su arquero Gustavo Almada y aprovechó la falta de eficacia de River.

Salas tuvo revancha y abrió el camino
El conjunto de Núñez tuvo una oportunidad inmejorable para ponerse en ventaja apenas a los nueve minutos, cuando el árbitro peruano Roberto Pérez Gutiérrez sancionó penal por una infracción de Marc Enoumba sobre Tomás Galván. Sin embargo, Maximiliano Salas desperdició la ejecución al estrellar su remate contra el palo izquierdo, profundizando el nerviosismo de un equipo que no lograba traducir en el marcador su superioridad.
A pesar de la frustración, River siguió insistiendo. Almada sostuvo a Blooming con varias intervenciones importantes y el local se fue al descanso envuelto en murmullos. En ese escenario adverso apareció la figura de Lucas Martínez Quarta, capitán y líder futbolístico del equipo, para cambiar la historia en el complemento.
A los 11 minutos de la segunda parte, Martínez Quarta encabezó el avance ofensivo y asistió a Salas, que esta vez no falló y definió al primer palo para marcar el 1-0. El delantero tuvo así su revancha personal y logró destrabar un partido que comenzaba a complicarse.
Vera convirtió de penal y Silva selló una goleada convincente
Con la ventaja en el marcador, River jugó con otra tranquilidad y empezó a encontrar espacios frente a un Blooming cada vez más desordenado. A los 23 minutos, el árbitro volvió a señalar un penal, esta vez por una falta de Matías Abisab sobre Joaquín Freitas que fue confirmada por el VAR. Fausto Vera asumió la responsabilidad y convirtió su primer gol con la camiseta de River con un remate al medio del arco.
El segundo tanto terminó de liquidar la resistencia del conjunto boliviano y permitió que el Millonario manejara el partido con comodidad en el tramo final. A los 39 minutos, el juvenil Lucas Silva sacó un potente derechazo desde afuera del área y anotó el 3-0, convirtiendo además su primer gol como profesional. El Monumental pasó de los silbidos iniciales a los aplausos para un equipo que reaccionó a tiempo y evitó sumar otra noche complicada.

River espera rival y se ilusiona con una Sudamericana favorable
La clasificación dejó varias señales positivas para el conjunto de Coudet, especialmente por el contexto adverso que atravesaba el plantel. River afrontó el encuentro con numerosas bajas entre lesionados y convocados a selecciones: Sebastián Driussi, Gonzalo Montiel, Marcos Acuña, Aníbal Moreno, Matías Viña y Juan Fernando Quintero estuvieron ausentes, mientras que Facundo Colidio quedó descartado a último momento por una sobrecarga muscular.
Pese a esas dificultades, River logró cerrar la fase de grupos como primero y tendrá la ventaja de definir como local todas las series hasta semifinales, salvo un eventual cruce con Botafogo, el único equipo que sumó más puntos en esta instancia. Ese escenario fortalece la ilusión de un plantel que busca transformar la recuperación anímica en una candidatura firme dentro del certamen continental.
