Duro golpe para River: Driussi sufrió un desgarro grave y estará varias semanas afuera
La derrota de River ante Boca en el Superclásico dejó algo más que un resultado adverso en el Monumental. La lesión de Sebastián Driussi encendió las alarmas en el equipo y, tras los estudios médicos, se confirmó el peor diagnóstico: un desgarro de grado 3 en el isquiotibial de la pierna derecha, que lo mantendrá fuera de las canchas por al menos tres semanas.
Una baja clave en el momento más sensible
El delantero debió abandonar el campo de juego a los 15 minutos del primer tiempo, en un momento en el que River todavía buscaba asentarse. Su salida no solo condicionó el desarrollo del partido, sino que también dejó al equipo sin su principal referencia ofensiva.
Driussi llegaba en un gran momento, con cinco goles en sus últimos siete partidos, consolidándose como una pieza clave en el esquema de Eduardo Coudet. Su ausencia, en ese contexto, representa un golpe significativo para el funcionamiento del equipo en un tramo decisivo de la temporada.
“Se nos empezó a complicar bastante con la salida de Seba al inicio”, reconoció el entrenador tras el encuentro, en el que River cayó 1-0. Además, lamentó la derrota en un partido que consideraba clave: “Perdimos el partido que no queríamos perder”.

Un calendario comprometido
El tiempo estimado de recuperación, superior a los 21 días, deja a Driussi prácticamente descartado para varios compromisos importantes. El atacante se perdería los partidos ante Aldosivi y Atlético Tucumán por el Torneo Apertura, además de los cruces frente a Bragantino y Carabobo por la Copa Sudamericana.
Incluso, si la recuperación se extiende más de lo previsto, su presencia en los octavos de final del torneo local podría estar en duda, lo que agrega preocupación en el cuerpo técnico.
Un plantel golpeado por las lesiones
La baja de Driussi se suma a una serie de problemas físicos que afectan al plantel. Fausto Vera sufrió un esguince de ligamento colateral medial de grado dos en la rodilla derecha, con una recuperación estimada entre seis y ocho semanas.
Por su parte, Juan Fernando Quintero arrastra un desgarro de grado uno en el psoas izquierdo, lesión que ya lo había marginado del Superclásico. Este contexto obliga al entrenador a reconfigurar el equipo en plena competencia.
“Llegamos en un momento difícil y hay que ir construyendo”, admitió Coudet, quien también remarcó la necesidad de acelerar los procesos de adaptación de los jugadores disponibles ante la seguidilla de partidos.

Un historial que preocupa
Más allá de la gravedad de la lesión actual, el caso de Driussi genera inquietud por su historial reciente. Desde su regreso a River a comienzos de 2025, el delantero acumula seis lesiones musculares y más de 100 días fuera de la actividad oficial.
Entre los antecedentes figuran desgarros en ambos isquiotibiales, una distensión muscular, un esguince de tobillo y períodos de inactividad por cuestiones físicas. Solo en 2025, tuvo varias interrupciones que le impidieron sostener continuidad en el equipo.
Esta recurrencia de problemas físicos plantea interrogantes sobre su estado físico general y la posibilidad de que pueda mantener regularidad en el mediano plazo.

Un desafío deportivo y físico
La nueva lesión llega en un momento en el que Driussi había logrado recuperar protagonismo y nivel futbolístico. Su capacidad goleadora lo había convertido en una pieza central del ataque, y su ausencia obliga a replantear el esquema ofensivo.
Para River, el desafío será doble: reemplazar a su principal carta en ataque y gestionar un plantel condicionado por las lesiones. Para el delantero, en tanto, el objetivo será superar este nuevo contratiempo y evitar recaídas que sigan afectando su continuidad.
En un semestre cargado de compromisos, la baja de Driussi representa mucho más que una ausencia puntual: es un problema estructural que el equipo deberá resolver en medio de la competencia.
