La minería acelera sus exportaciones mientras suben las tasas en EE.UU.
La minería argentina atraviesa un fuerte proceso de expansión y se consolida entre las actividades con mayor crecimiento de la economía, mientras que en los mercados internacionales las tasas de interés de largo plazo de Estados Unidos alcanzaron niveles que no se observaban desde comienzos de siglo. La combinación de ambos fenómenos marca un escenario relevante para la generación de divisas y las condiciones de financiamiento.
En julio, la explotación de minas y canteras creció 8,4% interanual, de acuerdo con los datos relevados por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El resultado la ubicó entre las ramas con mayor incidencia positiva sobre el nivel de actividad, en un mes en el que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una contracción interanual del 1,4%.
El desempeño de la minería también tuvo un fuerte correlato en el comercio exterior. Durante los primeros ocho meses de 2026, las exportaciones del sector alcanzaron US$ 6.059 millones, con un incremento interanual del 65,7%. El dato adquiere especial relevancia porque el monto quedó apenas US$ 15 millones por debajo del récord anual alcanzado durante todo 2025.

La minería ya casi igualó su récord anual
La velocidad con la que avanzaron las ventas externas permite dimensionar el cambio registrado por el sector. En apenas ocho meses de 2026 se alcanzó el 99,8% de las exportaciones mineras de todo 2025, cuando fueron necesarios los doce meses del año pasado para llegar a los US$ 6.074 millones.
De mantenerse el ritmo observado hasta agosto, la minería podría cerrar 2026 por encima de su máximo histórico de exportaciones. Sin embargo, el resultado final estará condicionado por la evolución de los volúmenes comercializados y de los precios internacionales durante los últimos cuatro meses del año, variables que pueden modificar el desempeño acumulado.
La expansión exportadora refuerza además el peso de la minería como generadora de divisas para la economía argentina. El crecimiento registrado durante 2026 la posiciona entre las actividades que más contribuyen al incremento de las ventas externas, en un contexto en el que el comportamiento de los mercados internacionales adquiere especial importancia para definir los ingresos del sector.

Las tasas de EE.UU. vuelven a niveles históricos
Mientras la minería acelera, el escenario financiero internacional muestra un movimiento de signo diferente. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo continuaron subiendo durante las últimas jornadas y alcanzaron niveles que no se registraban desde comienzos de la década de 2000.
En particular, el rendimiento del Treasury a 30 años llegó al 5,61%, su mayor nivel desde junio de 2002. El dato profundizó una tendencia que ya había quedado expuesta apenas cinco días antes, cuando la tasa había superado el 5,48%, entonces máximo desde 2004.
El incremento se produce en un contexto marcado por presiones inflacionarias, elevados precios de la energía y una actividad económica que mantiene cierta resiliencia. La evolución del petróleo, influida por las tensiones en Medio Oriente, contribuyó a reforzar las expectativas de que la política monetaria estadounidense podría permanecer restrictiva durante más tiempo.

Un costo financiero más elevado
La trayectoria de las tasas de largo plazo adquiere mayor relevancia al observar su evolución desde la pandemia. En 2020, el rendimiento del Treasury a 30 años llegó a ubicarse cerca del 1%, pero posteriormente inició una tendencia ascendente que llevó nuevamente la tasa por encima del 5,5%.
El aumento de los rendimientos implica, al mismo tiempo, una caída en los precios de los bonos de largo plazo y un mayor costo de financiamiento para quienes acceden al mercado estadounidense. Para los mercados globales, el nivel de las tasas de referencia de la principal economía mundial constituye una variable central, debido a su influencia sobre las condiciones financieras internacionales.
Así, mientras la minería argentina avanza hacia un nuevo récord exportador, el mercado financiero global enfrenta un escenario de tasas largas en máximos de más de dos décadas. Dos movimientos que, desde ámbitos diferentes, reflejan la relevancia que tienen tanto la generación de divisas como las condiciones internacionales de financiamiento sobre la economía.
