Brasil detectó un nuevo foco de gripe aviar en Rio Grande do Sul
Brasil volvió a activar sus mecanismos de vigilancia sanitaria tras confirmar un nuevo caso de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en aves de traspatio en el municipio de Selbach, en el estado de Rio Grande do Sul. El hallazgo encendió las alertas de las autoridades veterinarias, que pusieron en marcha un operativo para determinar si el virus circula en establecimientos cercanos.
La confirmación fue realizada por el Laboratorio Federal de Defensa Agropecuaria de Campinas (LFDA-SP), reconocido como laboratorio de referencia por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). La investigación comenzó luego de una notificación por mortalidad de aves y derivó en la intervención del Servicio Veterinario Oficial de Rio Grande do Sul.
Según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Producción Sostenible e Irrigación (Seapi), 70 propiedades fueron inspeccionadas dentro de un radio de tres kilómetros, sin que se identificaran nuevas sospechas de la enfermedad.

El operativo sanitario se concentra en la zona afectada
Además de los controles en el área inmediata, las autoridades brasileñas inspeccionaron una granja comercial ubicada dentro del radio de diez kilómetros establecido alrededor del foco. Sin embargo, el establecimiento no tenía aves alojadas al momento de la revisión, por lo que no se detectaron animales de producción que pudieran estar expuestos en ese predio.
El caso de Selbach corresponde a aves de traspatio y no a una explotación avícola comercial. Esta diferencia resulta central para evaluar las posibles consecuencias sanitarias y económicas del episodio, ya que la detección en pequeñas producciones no implica por sí misma que el virus haya ingresado en granjas industriales.
La vigilancia busca evitar la propagación del virus
El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil considera la influenza aviar una enfermedad de notificación obligatoria y mantiene un sistema de vigilancia destinado a detectar tempranamente posibles casos en aves domésticas y silvestres. La estrategia también apunta a demostrar la ausencia de la enfermedad en la avicultura industrial, un requisito importante para sostener la confianza de los compradores internacionales y preservar el acceso a los mercados externos.
El episodio de Selbach no es el primero registrado este año en el estado. En julio de 2026, Rio Grande do Sul había informado otro foco en aves de subsistencia en Coqueiros do Sul, que tampoco afectó el estatus sanitario estatal, según los antecedentes incluidos en la información oficial.

La reiteración de casos en producciones familiares refuerza la importancia de mantener controles en establecimientos pequeños y promover la notificación inmediata de mortalidades inusuales.
Las exportaciones, bajo la atención del sector avícola
La detección se produce en un contexto sensible para Brasil, uno de los principales exportadores mundiales de carne aviar. De acuerdo con un informe sectorial del Banco do Nordeste publicado en junio de 2026, la producción brasileña de carne aviar se estimaba en 15,8 millones de toneladas, mientras que las exportaciones proyectadas rondaban los 5,2 millones de toneladas para el año.
En paralelo, Brasil avanzó en gestiones para recuperar el acceso pleno a determinados destinos comerciales. El Ministerio de Agricultura informó recientemente que una auditoría de la Unión Europea sobre el sistema brasileño de producción de carne aviar no identificó impedimentos técnicos para reincorporar al país a la lista de exportadores autorizados de carne de aves y miel.

Por ese motivo, el desarrollo del foco de Selbach será seguido de cerca por las autoridades y las empresas del sector. Un caso limitado a aves de traspatio no supone automáticamente nuevas restricciones comerciales, aunque la detección de focos en establecimientos industriales podría tener consecuencias sanitarias y económicas de mayor alcance.
El desafío es proteger la producción comercial
Con las primeras 70 propiedades inspeccionadas y sin nuevas sospechas en el radio de tres kilómetros, las autoridades continúan con las medidas de vigilancia y prevención. El objetivo es contener el episodio y determinar si existen otros puntos de circulación del virus en la zona.
Para la avicultura brasileña, la prioridad es impedir que la enfermedad llegue a las granjas comerciales y preservar las condiciones sanitarias que sostienen sus exportaciones. La evolución de los controles y la eventual aparición de nuevos casos serán determinantes para establecer el alcance real de este episodio en Rio Grande do Sul.
