Dánica cierra definitivamente su histórica planta de Llavallol


Dánica cerrará definitivamente su planta industrial de Llavallol el próximo 30 de septiembre, luego de varios intentos por sostener la actividad y de dos cierres anteriores. La decisión fue comunicada por Dorada SA, empresa propietaria de la marca, mediante un cartel colocado en el ingreso del establecimiento. Unos 30 trabajadores permanecen actualmente vinculados a la planta, aunque desde el anuncio no pueden ingresar y aguardan definiciones sobre sus indemnizaciones y su futuro laboral.

La fábrica, ubicada en el partido bonaerense de Lomas de Zamora, atraviesa así el tercer cierre de su historia reciente. La empresa había interrumpido la actividad en abril de 2020, durante la pandemia, y volvió a anunciar el cierre hacia fines de 2024. En ambos casos se alcanzaron acuerdos que permitieron reanudar parcialmente las operaciones, aunque con una dotación progresivamente menor.

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Una planta que no logró recuperar su actividad

El comunicado colocado en la puerta de la fábrica de Dánica señala que Dorada SA resolvió el cierre definitivo de la operación industrial después de un proceso destinado a revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que afectaban la viabilidad del establecimiento. La compañía indicó que implementó distintas medidas para mejorar la competitividad, sostener la actividad y preservar las fuentes laborales, pero aseguró que no logró alcanzar las condiciones necesarias para garantizar una operación sostenible.

Según explicaron fuentes de la empresa, durante el último período la planta funcionó bajo un acuerdo con el sindicato que limitó la actividad a tareas de envasado. Ese convenio vence el 30 de septiembre y, a partir de entonces, quedará deshabilitada la operación industrial. La firma aseguró que ya inició las formalidades correspondientes para el pago de las indemnizaciones previstas por la legislación laboral y que los salarios serán abonados hasta la fecha establecida para el cierre.

El antecedente más reciente se remonta a noviembre de 2024, cuando Dánica había abierto un programa de retiros voluntarios al que adhirieron 17 trabajadores. La dotación se redujo desde los aproximadamente 150 empleados que tenía originalmente la planta y, tras un acuerdo con el sindicato, la actividad se retomó en febrero de 2025 con menos de la mitad del personal. Desde entonces, el funcionamiento volvió a reducirse.

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El sindicato reclama una audiencia

Los trabajadores de Dánica instalaron una carpa frente al establecimiento y organizan una permanencia por turnos, mientras esperan definiciones formales. El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA) presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense y solicitó una audiencia con representantes de la empresa.

El secretario general del SOEIA, Ezequiel Roldán, sostuvo que el gremio mantiene “la firme decisión de seguir defendiendo los puestos de trabajo, el salario y el Convenio Colectivo de Trabajo”.

La situación reproduce el conflicto ocurrido a fines de 2024. En aquel momento, según fuentes sindicales, la empresa había comenzado a retirar mercadería e insumos y a relevar maquinaria, en un contexto en el que se analizaba trasladar parte de los equipos a la planta que el Grupo Beltrán posee en Córdoba. El sindicato recurrió entonces al Ministerio de Trabajo bonaerense para intentar evitar el cierre y preservar la actividad.

Dánica

Una marca con casi nueve décadas de historia

La planta de Llavallol tiene sus orígenes a fines de la década de 1930, cuando el inmigrante danés Christian Boll comenzó a producir aceites vegetales hidrogenados destinados a la industria alimenticia. En 1963, la empresa incorporó la fabricación de margarinas vegetales bajo la marca Dánica, que con el paso de los años se convirtió en una referencia del mercado argentino.

La marca alcanzó una fuerte presencia popular a través de campañas publicitarias y jingles que quedaron instalados en varias generaciones, como el recordado “Dánica Dorada”. A lo largo de las últimas décadas también cambió varias veces de propietario: en 2011 fue adquirida por el grupo brasileño BRF y en 2018 pasó a manos del Grupo Beltrán.

Actualmente, el Grupo Beltrán mantiene otras actividades industriales, entre ellas una fábrica de aderezos en el Parque Industrial Ferreyra, Córdoba. El cierre de Llavallol pone así fin a una etapa histórica de la elaboración de Dánica en la provincia de Buenos Aires.