La cosecha de maíz mantiene una producción récord de 64 millones de toneladas


La cosecha de maíz continúa avanzando en la Argentina, aunque a un ritmo más lento de lo habitual debido a las condiciones climáticas. Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), la recolección ya cubre el 62,2% del área apta a nivel nacional y, pese a las demoras provocadas por la elevada humedad de los granos y los excesos hídricos en algunas regiones, se mantiene la proyección de una producción de 64 millones de toneladas, un volumen que marcaría una recuperación de más del 30% respecto de la campaña anterior.

El informe destaca que el progreso de las labores registra una demora interanual de 8,2 puntos porcentuales, principalmente como consecuencia de las condiciones de humedad ambiente que dificultaron el secado natural del maíz durante las últimas semanas. A esto se suma la situación del sur bonaerense, donde los excesos de agua continúan complicando el ingreso de las máquinas a los lotes que aún permanecen sin cosechar.

Maíz, Cosecha Nacional
Foto: Informe Bolsa de Cereales

Los mejores rindes se concentran en la región núcleo

A pesar del retraso en las tareas, los rendimientos obtenidos hasta el momento consolidan una campaña muy positiva para el maíz. El promedio nacional alcanza los 80,6 quintales por hectárea, aunque varias de las principales regiones productivas muestran resultados muy superiores a esa media.

El mayor rendimiento relevado corresponde al Núcleo Norte, con un promedio de 97,2 quintales por hectárea, seguido muy de cerca por el Núcleo Sur, donde los lotes cosechados alcanzan los 96 quintales. En tercer lugar se ubica la región Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, con un promedio de 90,7 quintales por hectárea.

Estos resultados permiten que la Bolsa de Cereales mantenga sin cambios su estimación de producción en 64 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento del 30,6% respecto de la campaña 2024/25, cuando la cosecha había finalizado con 49 millones de toneladas. De concretarse esta proyección, el maíz volverá a ubicarse entre los principales motores de la producción agrícola nacional.

La entidad explicó que, más allá de las dificultades para avanzar con la recolección, el potencial productivo del maíz no sufrió modificaciones, ya que el retraso responde principalmente a cuestiones operativas vinculadas a la elevada humedad de los granos y no a pérdidas de rendimiento.

Maíz, Producción
Foto: Informe Bolsa de Cereales

El trigo completa la siembra, aunque persisten demoras

Mientras avanza la cosecha gruesa, la campaña fina también continúa su marcha. La siembra de trigo alcanzó el 92% de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas para el ciclo 2026/27, luego de registrar un avance intersemanal de cuatro puntos porcentuales.

Sin embargo, la Bolsa advirtió que en sectores del centro y del sur del área agrícola todavía persisten demoras por la falta de piso, consecuencia de las abundantes precipitaciones registradas durante las últimas semanas. Estas condiciones dificultan el ingreso de la maquinaria y retrasan la implantación de los lotes pendientes.

Más allá de estas dificultades, el estado del cultivo es ampliamente favorable. La totalidad del área sembrada presenta una condición entre normal y excelente, mientras que el 96% de los lotes se desarrolla con reservas hídricas entre adecuadas y óptimas, un escenario que genera buenas perspectivas para el desarrollo del cultivo.

Trigo, Siembra
Foto: Informe Bolsa de Cereales

El sorgo también sostiene una buena campaña

El informe semanal de la Bolsa de Cereales también reflejó un buen desempeño para el sorgo granífero. La cosecha ya cubre el 80,8% del área apta, con un rendimiento promedio nacional de 42,1 quintales por hectárea.

Entre las regiones de mejor desempeño vuelve a destacarse el Centro-Norte de Córdoba, donde los rindes promedian 56,8 quintales por hectárea. También sobresalen el Núcleo Norte y el Núcleo Sur, con promedios de 53,3 y 54 quintales, respectivamente. Con estos resultados, la entidad mantuvo su proyección de producción de sorgo en 2,9 millones de toneladas.

En conjunto, el avance de la cosecha de maíz y sorgo, sumado al buen estado inicial del trigo, permite mantener una perspectiva favorable para la agricultura argentina. Aunque las condiciones climáticas continúan condicionando el ritmo de las labores, los rendimientos obtenidos sostienen expectativas de una campaña con elevados niveles de producción, especialmente en el caso del maíz, que se encamina hacia una de las mejores cosechas de los últimos años.