Europa destrabó el biodiésel argentino y las ventas se dispararon
Las exportaciones argentinas de biodiésel de soja hacia Europa recuperaron impulso después de varios meses de incertidumbre regulatoria. Tras el rechazo del Parlamento Europeo a una medida que amenazaba con restringir el ingreso del producto argentino, los embarques alcanzaron unas 220.000 toneladas en lo que va de 2026, frente a las aproximadamente 50.000 toneladas exportadas durante todo el primer semestre.
El cambio fue especialmente significativo por la velocidad de la recuperación. En menos de tres meses se sumaron unas 170.000 toneladas de biodiésel a los registros acumulados hasta junio, luego de un período en el que numerosos compradores habían frenado operaciones a la espera de conocer el futuro de las normas europeas. La recuperación volvió a colocar al mercado comunitario como un destino central para la industria argentina.

El rechazo europeo que destrabó las operaciones
El conflicto regulatorio comenzó en enero, cuando la Comisión Europea propuso modificar el Reglamento Delegado 2019/807 y clasificar a la soja como una materia prima de “alto riesgo ILUC”, una categoría relacionada con el cambio indirecto en el uso del suelo. Para la Argentina, la iniciativa podía limitar el reconocimiento del biodiésel de soja dentro de los objetivos europeos de utilización de energías renovables.
La propuesta generó preocupación porque la Unión Europea constituye el principal mercado para el biodiésel argentino. Durante 2025, el país exportó unas 280.000 toneladas por aproximadamente US$350 millones, con la totalidad de esos embarques dirigida al bloque.
La incertidumbre regulatoria tuvo consecuencias antes incluso de que se adoptara una decisión definitiva. Los compradores europeos comenzaron a postergar operaciones ante el riesgo de que el biodiésel argentino dejara de cumplir las condiciones necesarias para acceder al mercado. Durante los primeros seis meses apenas se exportaron unas 50.000 toneladas, según explicó a LA NACIÓN Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC.
Una negociación que reactivó el mercado
El escenario comenzó a cambiar el 8 de julio, cuando el Parlamento Europeo rechazó la modificación impulsada por la Comisión Europea. La decisión impidió que la propuesta entrara en vigencia en los términos planteados y abrió un período durante el cual el biodiésel argentino puede continuar comercializándose bajo las condiciones actuales.

Pocos días después, el 16 de julio, representantes argentinos de la industria y autoridades nacionales mantuvieron una reunión en Bruselas con funcionarios de la Comisión Europea. El objetivo fue despejar las dudas de los compradores y explicar las consecuencias de la votación parlamentaria. La Cancillería y la Secretaría de Agricultura participaron de las gestiones, mientras que la industria acompañó las negociaciones.
Idígoras destacó especialmente el trabajo de la Cancillería, conducida por Pablo Quirno, y señaló que el proceso fue liderado por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun. A partir de esas conversaciones, los importadores europeos entendieron que podían retomar las compras sin afrontar el riesgo inmediato asociado con la modificación rechazada.
Más competitividad para el biodiésel argentino
La recuperación de los embarques también encontró respaldo en un cambio de las condiciones internacionales de los combustibles. La suba del precio del gasoil mejoró la competitividad del biodiésel argentino frente a otras alternativas disponibles para los compradores europeos.
Según explicó Idígoras, el aumento del valor del gasoil, asociado a los problemas registrados en el Mar Negro, favoreció la ecuación comercial del producto argentino. “El biodiésel de soja argentino se ha tornado competitivo para el mercado europeo”, sostuvo el dirigente empresario al analizar la evolución reciente de las operaciones.

El resultado fue un fuerte repunte de los envíos. De las 50.000 toneladas exportadas en todo el primer semestre se pasó a unas 220.000 toneladas acumuladas en 2026, más de cuatro veces el volumen registrado hasta junio.
El desafío es sostener el acceso
Aunque el mercado volvió a operar con mayor fluidez, la discusión normativa todavía no terminó. La Comisión Europea deberá reformular el Reglamento 2019/807, por lo que Argentina y la industria buscan participar del proceso para evitar que una nueva propuesta vuelva a generar restricciones al biodiésel elaborado con soja argentina.
El objetivo del sector es que las futuras reglas europeas reconozcan las condiciones de producción argentinas y permitan mantener el acceso comercial. Para Idígoras, el desafío será lograr que la nueva normativa preserve las exportaciones cuando Europa vuelva a revisar formalmente el reglamento.
