Granja Tres Arroyos confirmó 1.250 despidos tras fracasar la negociación


Granja Tres Arroyos confirmó los 1.250 despidos en sus plantas de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar luego de que venciera la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo bonaerense sin que la empresa y el gremio alcanzaran un acuerdo. La medida profundiza la crisis de la que fue una de las principales compañías avícolas del país y se produce mientras avanza su pedido de concurso preventivo.

La distribución de las desvinculaciones alcanza a 700 trabajadores de Capitán Sarmiento, 500 de Esteban Echeverría y 50 de Pilar, según los datos de la cartera laboral. Granja Tres Arroyos había comunicado los ceses a comienzos de septiembre y, tras el fracaso de las negociaciones, decidió ratificarlos.

Granja Tres Arroyos

La empresa justificó los despidos por la caída de actividad

Granja Tres Arroyos argumentó que necesita adecuar su estructura al nivel de actividad disponible y preservar la continuidad de sus operaciones. La compañía también rechazó las denuncias de vaciamiento realizadas durante las últimas semanas y sostuvo que parte de sus dificultades financieras está vinculada con la afectación de fondos y cobranzas correspondientes a obligaciones anteriores a sus presentaciones concursales.

La empresa aseguró además que mantiene abierta la posibilidad de diálogo para buscar alternativas que permitan atender la situación de los trabajadores y sostener la actividad. Sin embargo, la finalización de la conciliación dejó firmes los despidos, mientras los empleados reclaman salarios adeudados y respuestas sobre las indemnizaciones.

El conflicto laboral se desarrolla en paralelo con una compleja disputa judicial. Granja Tres Arroyos solicitó formalmente el concurso preventivo de acreedores y reconoció una deuda superior a $126.000 millones. La presentación incluyó a otras sociedades del grupo, entre ellas Wade, que opera la ex Cresta Roja; Avex, con una planta en Río Cuarto; y Holding Agro Industrial SA (HAISA), la sociedad controlante.

La Justicia puso la lupa sobre casi USD 30 millones

Mientras se define el futuro laboral de los empleados, la Justicia también investiga la situación financiera de la compañía. El Juzgado Comercial N° 21 ordenó la indisponibilidad de USD 13,5 millones depositados por Granja Tres Arroyos en el Banco de Comercio, en el marco de las denuncias de vaciamiento y los reclamos de trabajadores.

Granja Tres Arroyos, industria avícola

El juez Germán Páez Castañeda también advirtió que, de la propia presentación del concurso, surge la existencia de otro depósito cercano a USD 16 millones en Eurobanco. Por ese motivo, ordenó a la empresa explicar y acreditar el destino y la disponibilidad de ambos fondos y cómo su existencia resulta compatible con las dificultades alegadas para afrontar regularmente las obligaciones laborales.

En conjunto, las dos cuentas representan casi USD 30 millones, una cifra que quedó bajo análisis judicial mientras trabajadores reclaman cuatro meses de salarios y el aguinaldo adeudado.

La apertura del concurso todavía está pendiente

La definición sobre el concurso preventivo se encuentra demorada porque la Cámara debe resolver una disputa de competencia entre los juzgados comerciales N° 1 y N° 21. Mientras esa cuestión permanece sin resolución, el Juzgado Comercial N° 24 decretó la inhibición general de bienes de Granja Tres Arroyos y ordenó un embargo por $605 millones.

La medida respondió a una ejecución iniciada por el banco Credicoop por una deuda de cuenta corriente vinculada con su sucursal Paternal. Para los trabajadores, una de las principales incógnitas es ahora cuándo podrán cobrar las indemnizaciones derivadas de los despidos.

Granjas avícolas, pollo, carne aviar

Según fuentes sindicales, primero deberá determinarse qué juzgado intervendrá en los concursos y posteriormente designarse un síndico, que tendrá participación en la determinación de los créditos.

Una crisis que acumula más de $126.000 millones

La compañía atribuyó su deterioro financiero a un conjunto de factores, entre ellos el “estrangulamiento del mercado interno”, el ingreso de pollo importado desde Brasil, el cierre de mercados externos provocado por el brote de gripe aviar de 2023 y el aumento de los costos de energía, logística y mano de obra.

Con los 1.250 despidos ya efectivos, la crisis de Granja Tres Arroyos entra en una nueva etapa. La evolución del concurso preventivo, la situación de los fondos depositados en dólares y el reclamo de salarios e indemnizaciones definirán ahora los próximos pasos de una compañía que enfrenta uno de los momentos más complejos de su historia.