El agro aportaría US$ 40.000 millones en divisas durante 2027
El sector agroindustrial argentino podría aportar US$ 40.000 millones al Mercado Libre de Cambios (MLC) durante 2027, según una proyección de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El monto sería el segundo mayor de la historia, solamente por debajo de 2022, en un escenario donde las cotizaciones internacionales y las perspectivas productivas sostienen una expectativa favorable para las exportaciones.
La estimación se apoya en una cosecha de 156 millones de toneladas para la campaña 2026/27, que sería la segunda más elevada de los registros, siempre que las condiciones climáticas acompañen. A valores actuales, las exportaciones de granos, harinas y aceites alcanzarían US$ 42.200 millones, lo que marcaría un récord para las cadenas agroindustriales argentinas.
La BCR identifica tres factores detrás del nuevo escenario de precios: menores inventarios globales de trigo y maíz, dificultades para exportar desde la región del Mar Negro por el conflicto entre Rusia y Ucrania y el aumento de las cotizaciones energéticas derivado de los conflictos en Medio Oriente y el Mar Negro. Estos elementos llevaron a los granos del agro a alcanzar máximos de varios años en Chicago.

Más dólares del agro durante todo el año
El nuevo nivel de precios internacionales también impactaría sobre los valores de exportación argentinos. La BCR estima que el precio promedio de los granos y subproductos argentinos terminará 2026 un 3% por encima del año anterior, mientras que para 2027 proyecta una mejora adicional del 8%. En términos nominales, sería el nivel más elevado desde 2023.
La entidad aclara que el monto de dólares liquidados por el agro no coincide necesariamente con el valor de las exportaciones de la campaña. Mientras las ventas externas se contabilizan cuando la mercadería es embarcada, la liquidación refleja los dólares que los exportadores ingresan y venden en el mercado cambiario, con mecanismos de anticipos y prefinanciación que pueden adelantar el ingreso de divisas.
Esta diferencia también explica parte del récord del agro de 2022. En septiembre de aquel año, el primer Programa de Incremento Exportador estableció un tipo de cambio diferencial para la soja y generó un adelanto cercano a US$ 8.000 millones, correspondiente a productos que terminaron de exportarse entre fines de 2022 y comienzos de 2023.

El segundo trimestre concentraría el mayor flujo
La estacionalidad de las ventas agrícolas seguirá siendo determinante. De acuerdo con la proyección, el segundo trimestre de 2027 concentraría el 33% de los dólares del año, impulsado por la llegada de la cosecha gruesa. Ese período sería el segundo trimestre con mayor liquidación nominal registrada y quedaría 40% por encima del mismo trimestre de 2026.
El flujo de divisas del agro también mostraría un comportamiento superior al promedio histórico durante todo el año. La BCR calcula que cada mes de 2027 recibiría, en promedio, un 36% más de dólares que el promedio de la última década, favorecido por las perspectivas productivas y el nivel esperado de precios.
Otro dato relevante aparece hacia el cierre del año. Para el cuarto trimestre de 2026 se proyecta una liquidación de US$ 9.458 millones, un récord para ese período, mientras que para el último trimestre de 2027 se esperan US$ 8.095 millones. Esta mayor regularidad contribuiría a reducir la tradicional escasez relativa de divisas del agro entre el cierre del año y el inicio de la cosecha gruesa.

Retenciones: US$ 5.482 millones
El otro componente central de la proyección son los derechos de exportación (DEX). La BCR estima que durante 2027 la recaudación nacional por este concepto alcanzará US$ 5.482 millones, un 16% más que en 2026, pese a que continuará el esquema de reducción progresiva de alícuotas vigente hasta 2028.
La explicación está en que el aumento esperado de los precios de exportación compensaría la menor carga tributaria. De concretarse, la recaudación vía DEX sería la más alta desde 2022, aun con una alícuota general para granos y subproductos que sería la menor desde 2019, sin considerar suspensiones temporarias.
Por complejo, el sojero aportaría US$ 4.237 millones, un 24% más interanual y el mayor monto desde 2022. El maíz contribuiría con US$ 832 millones, un 3% más, mientras que el trigo generaría US$ 191 millones, con una caída del 24%. Los complejos de girasol, sorgo y cebada también registrarían menores aportes tributarios durante 2027.
