River profundizó su crisis y ya acumula seis derrotas consecutivas
River atraviesa su peor momento del año. El equipo dirigido por Eduardo Coudet cayó 1-0 ante Tigre en Victoria y sumó su sexta derrota consecutiva en el ámbito local, una racha que expone una crisis futbolística cada vez más difícil de disimular. El gol de Ignacio Russo dejó al Millonario nuevamente con las manos vacías y agravó una estadística que ya resulta preocupante: es el único de los 30 equipos del Torneo Clausura que todavía no convirtió goles.
La derrota también dejó a River último en la Zona B, sin puntos después de cuatro fechas. El panorama se completa con la eliminación de la Copa Argentina frente a Aldosivi, en un comienzo del segundo semestre que acumula únicamente resultados negativos. El último triunfo del conjunto de Núñez fue el 16 de mayo, cuando derrotó 1-0 a Rosario Central en las semifinales del Torneo Apertura.

Posesión sin profundidad y otro partido sin gol
River volvió a exhibir una de las principales dificultades que lo acompañan durante esta seguidilla de derrotas: tener la pelota no se traduce en ocasiones claras de gol. Durante buena parte del primer tiempo monopolizó la posesión, pero careció de precisión para construir ataques fluidos y terminó jugando lejos del arco defendido por Felipe Zenobio. Tigre, en cambio, cedió protagonismo y apostó a lastimar mediante transiciones rápidas.
El conjunto de Coudet tuvo pocas oportunidades para romper el cero. Una de las acciones más discutidas ocurrió cuando Ángel Correa cayó dentro del área tras una entrada de Nahuel Banegas, en una jugada que River reclamó como penal. Sin embargo, el partido continuó por el mismo camino y el equipo visitante volvió a mostrar dificultades para transformar su dominio territorial en peligro concreto para el arco adversario.

Un error en el medio decidió el partido
La historia se repitió durante el complemento. River adelantó sus líneas, consiguió mayor presencia en campo rival y tuvo algunos ataques más incisivos, pero nuevamente chocó contra su falta de contundencia. Tigre mantuvo su estrategia y esperó el momento adecuado para aprovechar algún espacio. Cuando el encuentro parecía encaminado hacia otro empate sin goles, apareció el golpe definitivo de la tarde en Victoria.
A los 35 minutos, Aníbal Moreno perdió la pelota en la mitad de la cancha después de la presión de Jabes Saralegui. La recuperación permitió que Ignacio Russo quedara mano a mano con Santiago Beltrán tras aguantar la marca desesperada de Lucas Martínez Quarta y el delantero resolvió con precisión por encima del arquero para marcar el 1-0. River tuvo tiempo para buscar la igualdad, pero volvió a quedarse sin respuestas ofensivas y terminó aceptando otra derrota en esta segunda parte de 2026.
Un calendario que obliga a reaccionar
El impacto de la caída va más allá de una nueva jornada sin sumar. River perdió los cuatro partidos que disputó en el Clausura, todos por 1-0, y anteriormente había sido eliminado de la Copa Argentina por Aldosivi, que lo venció 3-1. Son seis derrotas consecutivas (contando la final del Apertura perdida ante Belgrano en el Kempes) y ningún gol convertido en este certamen, una combinación que coloca al equipo en una situación inédita para la actual temporada.
En la Tabla Anual, River ocupa el 11° puesto con 29 unidades, mientras que Tigre escaló al 13° lugar con 27. Ahora el desafío será cambiar rápidamente la tendencia porque el próximo miércoles comenzará su serie de octavos de final de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe, en Colombia, desde las 21.30. La revancha será en el Monumental y, entre ambos partidos, el Millonario recibirá a Argentinos Juniors el domingo 16 de agosto. El margen para reaccionar empieza a reducirse.
