Feedlots: márgenes ajustados y señales de alerta hacia adelante


Los feedlots atraviesan un escenario de márgenes cada vez más ajustados debido a la diferencia entre el precio de compra de los terneros y el valor que reciben por los animales terminados. Para Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), la situación actual todavía puede considerarse equilibrada, aunque existen señales que obligan a mirar con atención los próximos meses.

“Con las salidas actuales, lo que estamos viendo es que hay resultados muy justos o con rentabilidades negativas. Algunos productores empiezan a descapitalizarse”, señaló Storni a LA NACION. El principal problema no está actualmente en el costo de agregar kilos dentro de los feedlots, sino en el diferencial entre el valor de la invernada y el precio del animal terminado.

Según explicó el dirigente, la relación entre ambos valores obliga a mantener los animales durante más tiempo para intentar recuperar la inversión inicial. “El diferencial de compra-venta es tan alto que cada vez se hace más difícil. Necesitás más días para dar vuelta esa ecuación”, sostuvo. En este contexto, el precio que se convalide para los terneros será determinante para definir la rentabilidad futura de los feedlots.

Fernando Storni, Feedlots

Una ecuación que necesita más kilos

El escenario actual de los feedlots también se diferencia de lo ocurrido durante períodos de mayor inflación. En esos años, la expectativa de una suba futura del precio de la hacienda podía contribuir a cerrar negocios que inicialmente mostraban márgenes estrechos. Ahora, según Storni, esa posibilidad resulta mucho menos clara, porque no se esperan aumentos rápidos de entre 5% y 10% que permitan recomponer la ecuación.

Los números de la CAF reflejan esa presión. Sin considerar el costo financiero, el resultado estimado alcanza los $44.639 por animal, pero cuando se incorpora el financiamiento la cuenta se transforma en una pérdida de $33.881 por cabeza. Para alcanzar el equilibrio incluyendo ese costo, el animal gordo debería ubicarse en $5309 por kilo, mientras que actualmente el liviano para consumo se comercializa entre $4800 y $5000.

La alternativa para los feedlots sería reducir el valor de compra del ternero. Según los cálculos de la entidad, la invernada debería ubicarse como máximo en $5927 por kilo para equilibrar la cuenta, frente a valores actuales de entre $6000 y $6300.

ganadería, nutrición animal, Argentina, Brasil, precios, alimentos, Ganadería, burlanda, feedlots, forrajes, nutrición bovina

Más días de encierre para mejorar la cuenta

En los machos destinados al consumo, el engorde en feedlots se está extendiendo hasta aproximadamente 140 días, frente a los 100 días habituales en este tipo de negocios. Durante ese período, los animales incorporan entre uno y 1,2 kilos diarios. A esto se suma la demanda de los mercados externos por animales más pesados y con determinadas características de calidad.

“La industria de exportación está pidiendo cada vez más días de encierre”, explicó Storni. En algunos casos, los ciclos llegan a 150, 170 e incluso 180 días. La prolongación del engorde no apunta únicamente a obtener más kilos, sino también a conseguir animales con mayor grasa intramuscular y características vinculadas con una carne de mayor calidad.

Para el titular de la CAF, el escenario internacional para las proteínas animales continúa ofreciendo oportunidades, aunque persisten interrogantes para el próximo año. En ese sentido, consideró importante mantener abiertos los mercados externos y evitar intervenciones que interrumpan las ventas, especialmente ante una demanda internacional que continúa siendo relevante.

Feedlots, Cámara Argentina, ocupación, rentabilidad, Feedlot, encierre, vacas, engorde, CREA, faena, Feedlot, encierre, vacas, engorde, CREA, faena bovina

Menos ocupación y cautela hacia fin de año

Hacia el cierre del año, los feedlots suelen reducir su cantidad de animales debido a la estacionalidad propia del negocio. Al 1° de septiembre, la ocupación de los establecimientos relevados por la CAF alcanzó 71,56%, frente al 75,46% de agosto. Además, el índice de reposición fue de 0,74: por cada animal que salió, ingresaron 0,74.

Durante agosto, el 62% de las empresas relevadas estaba vaciando sus feedlots, mientras que el 35% se encontraba llenándolos. Storni aclaró que esta dinámica responde en buena medida al comportamiento habitual de la actividad.

Hacia fin de año, una menor disponibilidad de hacienda podría generar cierta recuperación de los precios, aunque Storni consideró difícil proyectar subas importantes sin una mayor tracción de la demanda interna. También señaló que el precio del gordo se encuentra por debajo, incluso nominalmente, de los niveles de marzo. “El número actual es un número neutro, con alguna luz amarilla hacia adelante”, resumió el presidente de la CAF.