El INTA utiliza pruebas de ADN para identificar cultivares de pecán


El INTA desarrolló una metodología que permite verificar la identidad genética de los cultivares de pecán mediante pruebas de ADN, complementadas con el seguimiento del ciclo de las plantas y el análisis de las características de las nueces. La herramienta busca mejorar la selección de materiales, asegurar su trazabilidad y optimizar la polinización en las plantaciones comerciales, con el objetivo de fortalecer el desarrollo productivo del cultivo en la Argentina.

El avance es resultado del trabajo conjunto de investigadores del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO), el Instituto de Recursos Biológicos y la Estación Experimental Agropecuaria Delta del Paraná. Los resultados se presentarán en el IV Simposio Sudamericano de Pecán, que se realizará del 28 al 30 de octubre en Tucumán y Catamarca, junto con la Convención Anual de la CAPPECÁN.

Pecán, Nuez, Nueces, Planta, ADN
Foto: INTA

Una huella genética para identificar cada cultivar

La identificación correcta de los árboles es fundamental para aprovechar el potencial de cada material y definir cuáles conviene implantar según las condiciones de cada región. Para lograrlo, los especialistas utilizan marcadores microsatélites, pequeñas secuencias de ADN que presentan variaciones entre individuos y permiten construir perfiles genéticos específicos.

Carolina Martínez, investigadora del IABIMO del INTA, explicó que estos análisis son comparables con las pruebas de paternidad o filiación utilizadas en humanos. A partir de muestras de hojas, el equipo extrae ADN y analiza distintos marcadores para obtener una combinación genética que permita distinguir los cultivares de pecán. El procedimiento funciona como una huella digital genética, que facilita confirmar la identidad de cada planta y establecer su trazabilidad.

La información molecular se complementa con observaciones fenológicas y características de las nueces. Los investigadores registran la brotación, la floración, la liberación de polen, la receptividad del estigma, el amarillamiento y la caída de las hojas. La integración de estos datos permite contrastar la identidad genética con el comportamiento de las plantas y fortalecer la caracterización de los materiales disponibles.

Pecán, Nuez, Nueces, Planta, ADN
Foto: INTA

La polinización, una clave para mejorar la producción

La identificación precisa tiene consecuencias directas en el diseño de las plantaciones. El pecán es una especie dicógama, por lo que la liberación de polen y la receptividad de las flores femeninas ocurren en momentos diferentes, según el cultivar. Existen materiales protándricos, o tipo I, y protogínicos, o tipo II, cuya combinación permite favorecer la polinización.

Enrique Frusso, referente del INTA en el cultivo, señaló que la elección de cultivares de pecán con períodos de floración complementarios es esencial para lograr el cuajado de los frutos. Cuando un árbol no corresponde al material que se cree, la sincronización puede fallar y comprometer la eficiencia reproductiva de la plantación.

Por eso, verificar la identidad de cada ejemplar permite seleccionar combinaciones adecuadas y aprovechar los resultados de la red nacional de ensayos del INTA, que evalúa el comportamiento de distintos cultivares en las principales regiones productoras.

Nuez Pecán
Foto: INTA

Más materiales caracterizados para el sector productivo

El INTA mantiene un programa continuo de introducción, multiplicación, evaluación y conservación de cultivares en la EEA Delta del Paraná. Allí se conservan materiales provenientes del programa de mejoramiento del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, además de dos cultivares desarrollados por el propio organismo.

Actualmente, 20 cultivares de Pecán están inscriptos en el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y otros 14 avanzan en su descripción y caracterización para su futura presentación al Registro Nacional de Cultivares. Entre ellos se encuentran Caddo, Colby, Curtis, Elliott, Giles, Green River, Hirschi, Hodge, Kanza, Lucas, Major, Nacono, Osage y Riverside.

Tucumán y Catamarca recibirán el simposio regional

Del 28 al 30 de octubre, el IV Simposio Sudamericano de Pecán reunirá a investigadores, productores, empresas, universidades y organismos públicos para intercambiar avances científicos y experiencias de campo. La actividad es organizada por el INTA junto con Embrapa, de Brasil, e INIA, de Uruguay, con el acompañamiento de instituciones y gobiernos provinciales.

Durante el encuentro, Carolina Martínez presentará la conferencia “Identificación de cultivares de pecán en Argentina”. La iniciativa apunta a vincular la innovación científica con las decisiones concretas del sector, desde la selección de plantas hasta la mejora de la polinización y la calidad de la producción.