Crecida del Paraná: preparan la evacuación de 15.000 vacunos en Santa Fe


La crecida del río Paraná y sus afluentes mantiene en alerta a los productores ganaderos de la costa este de Santa Fe, que se preparan para retirar unas 15.000 cabezas de ganado de las zonas de islas frente al departamento San Javier, ubicado a unos 200 kilómetros al norte de la capital provincial. Aunque el nivel del Paraná frente a la ciudad de Santa Fe muestra señales de estabilización, los especialistas advierten que podrían registrarse nuevos picos por las lluvias previstas en la cuenca superior.

La ventana de buen tiempo de los últimos días permitió que los criadores ingresaran a sus establecimientos y avanzaran con las tareas de traslado y prevención. Cuando el agua sube, los caminos quedan cortados y las actividades rurales pueden paralizarse, por lo que anticipar los movimientos resulta fundamental para evitar pérdidas de hacienda y complicaciones logísticas ante la crecida del Paraná.

Este lunes, el Paraná registró 3,70 metros frente al puerto de Santa Fe, mientras que el río San Javier, uno de sus brazos en esa región, alcanzó los 4,96 metros. En San Javier, el nivel de alerta se establece a los seis metros y el de evacuación comienza a partir de los 6,50 metros. Sin embargo, la evolución de los caudales aguas arriba mantiene la preocupación entre los productores.

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Barcazas y traslados para retirar la hacienda

El último informe de la Sociedad Rural de San Javier (SRSJ) indicó que alrededor de 1.500 animales ya fueron retirados de las islas mediante el cruce a nado. Para los próximos días, se prevé intensificar el uso de barcazas, una alternativa que gana importancia a medida que aumenta el nivel del agua y se amplían las distancias que debe recorrer la hacienda para llegar a tierra firme.

La disponibilidad de embarcaciones constituye uno de los principales obstáculos. El presidente de la entidad, Robert Fernández, explicó que actualmente funcionan entre cinco y siete barcazas, según la semana, y que la mayoría pertenece a productores que primero deben resolver sus propias necesidades. Recién después, esos equipos pueden quedar disponibles para prestar servicios a terceros.

La situación descripta corresponde a la jurisdicción de la Sociedad Rural de San Javier y no incluye al departamento Garay, más próximo a la capital santafesina, donde también existe una importante cantidad de animales en las islas. La evolución de las lluvias y de los caudales durante las próximas semanas será determinante para establecer si es necesario ampliar los operativos de evacuación en la región.

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La prevención permitió anticipar los movimientos

Los productores consultados destacaron la importancia de contar con pronósticos anticipados, ya que la posibilidad de una creciente del Paraná se viene analizando desde hace aproximadamente seis meses. Frente a ese escenario, numerosos criadores optaron por reducir la reposición de animales y vender parte de la hacienda que pudieron sacar una vez terminada su etapa productiva.

Desde la Sociedad Rural remarcaron que la anticipación ayuda a disminuir los riesgos y evita que los traslados deban realizarse en condiciones de mayor urgencia. La organización de los movimientos, la disponibilidad de transporte y la búsqueda de campos alternativos son factores centrales para enfrentar una emergencia hídrica sin comprometer el rodeo.

La situación del Paraná también requiere precaución en las rutas de la zona. A diario se observa ganado en las banquinas mientras se organizan los movimientos de camiones, por lo que se recomienda a los automovilistas circular con especial cuidado por la ruta provincial 1, que conecta la capital santafesina con las localidades de la costa.

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Buenas condiciones del ganado y sin ventas forzadas

Pese a las dificultades operativas producto de la crecida del Paraná, Fernández señaló que los animales que salen de las islas presentan buen estado y peso, favorecidos por las lluvias frecuentes de las últimas semanas, que permitieron un crecimiento abundante del pasto. Además, las condiciones de humedad facilitaron que los ganaderos acumularan reservas forrajeras para los meses siguientes.

El dirigente también descartó que, hasta el momento, la evacuación esté provocando pérdidas económicas por ventas forzadas a precios bajos. Según explicó, los traslados se están realizando con tiempo, existe disponibilidad de campos para arrendar y hay una oferta importante de pasturas y alternativas para recibir hacienda.

Con información de LA NACIÓN