Córdoba cierra la campaña con un maíz que marcó un récord


La campaña agrícola 2025/26 llega a su cierre en Córdoba con una producción conjunta de los principales cultivos estivales cercana a 40,8 millones de toneladas. El dato más destacado corresponde al maíz, que con una cosecha prácticamente terminada alcanzaría unas 26 millones de toneladas y marcaría un récord provincial, pese a las demoras que extendieron la recolección durante buena parte del invierno.

El informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba señala que soja, girasol y sorgo ya finalizaron sin modificaciones respecto del relevamiento anterior. Por eso, las principales actualizaciones de septiembre estuvieron concentradas en maíz y maní, dos cultivos que registraron ajustes en sus estimaciones, aunque sin alterar el volumen total de la campaña.

Córdoba, Campaña 2025/26
Foto: Informe BCCBA

Maíz récord pese a una cosecha demorada

Durante septiembre, la cosecha de maíz aceleró su ritmo y llegó al 98% de avance, después de permanecer retrasada durante varias semanas. La elevada humedad ambiental y la sucesión de jornadas nubladas dificultaron el secado natural de los granos y, en algunas regiones, llevaron a postergar la recolección durante casi un mes.

La permanencia prolongada de los lotes en pie incrementó además la exposición a los fuertes vientos de agosto, que provocaron vuelco y quebrado de plantas de maíz en determinados sectores. A esto se sumaron casos puntuales de mancha blanca en maíces tardíos del norte provincial, factores que explicaron parte de la corrección a la baja respecto de las estimaciones realizadas en agosto.

Aun con ese ajuste, el cultivo cerraría con un rendimiento provincial de 82,7 quintales por hectárea y una producción cercana a 26 millones de toneladas. El volumen continúa siendo récord para Córdoba, sostenido por buenos rindes y por una superficie sembrada considerablemente superior a la del ciclo anterior.

El maní cerró con 719 mil toneladas

La cosecha de maní también llegó a su final en Córdoba, aunque el relevamiento de septiembre registró una leve reducción del rendimiento respecto de la estimación previa. El promedio provincial se ubicó en 28,4 quintales por hectárea, mientras que la producción fue calculada en aproximadamente 719 mil toneladas.

Córdoba, Campaña 2025/26, Maní
Foto: Informe BCCBA

Los resultados presentaron diferencias entre las distintas regiones productivas. En General San Martín, la falta de precipitaciones durante enero y febrero afectó el desarrollo del cultivo, mientras que las lluvias abundantes de abril complicaron posteriormente las tareas de arrancado. En sectores de Río Cuarto, además, algunos lotes terminaron de cosecharse más tarde debido a las condiciones de humedad.

De esta manera, el maní completó una campaña marcada por contrastes climáticos y dificultades operativas, aunque su producción se mantuvo dentro de un volumen significativo para la agricultura cordobesa.

El maíz guacho y el riesgo del vector

Otro de los aspectos relevados en Córdoba fue la presencia de maíz voluntario o guacho, que se concentró principalmente en sectores del norte y centro-norte de la provincia. Sin embargo, las categorías de presencia nula y baja reunieron cerca del 91% de las respuestas de la red de colaboradores.

Las bajas temperaturas y las heladas de las últimas semanas contribuyeron a eliminar buena parte de las plantas que habían emergido. No obstante, en algunas zonas todavía se detectó maíz voluntario y, puntualmente, presencia de Dalbulus maidis, el insecto vector asociado al complejo del achaparramiento.

Córdoba, Campaña 2025/26, Maíz Guacho
Foto: Informe BCCBA

Según el Informe N.º 50 de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, durante la primera quincena de septiembre continuó la disminución de la población del vector en la región Centro-Norte. El 63% de las localidades monitoreadas no registró presencia y las capturas restantes se mantuvieron en niveles bajos.

Menos lluvias en el tramo final de la campaña

El manejo del maíz guacho en Córdoba continúa siendo una medida central para interrumpir el puente verde entre campañas, reducir la supervivencia del vector y limitar la permanencia de los patógenos asociados al achaparramiento.

En paralelo, agosto presentó precipitaciones generalmente inferiores al promedio histórico en buena parte de Córdoba, aunque con diferencias marcadas entre departamentos. Los mayores acumulados se concentraron en el norte y noreste, mientras que el centro, oeste y sur registraron valores menores.

Con estos resultados, la campaña 2025/26 deja como principal dato una producción maicera récord para Córdoba, aun después de atravesar una cosecha prolongada por las condiciones ambientales.