SENASA fortalece el diálogo con el sector productivo de la Patagonia
En un paso estratégico para el desarrollo agropecuario de la región, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) convocó a los principales representantes del sector privado de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego para participar de la Mesa Consultiva agrícola de la Región Patagonia, un espacio de diálogo que busca consolidar políticas productivas y sanitarias adaptadas a la realidad regional.
El encuentro se desarrolló en la sede del Centro Regional Patagonia Norte del SENASA, en General Roca, Río Negro, y fue el primer encuentro de este tipo en la región. Durante la actividad, las autoridades nacionales destacaron la importancia de la escucha activa, la coordinación de acciones y la respuesta ágil a las necesidades de productores y empresarios patagónicos, reconociendo la contribución estratégica de la producción regional al conjunto de la cadena agroalimentaria nacional.
El encuentro estuvo presidido por el jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, junto a la presidenta del SENASA. Ambos resaltaron el rol del organismo como facilitador del desarrollo productivo, subrayando su trabajo en la adecuación y simplificación de normativas, siempre dentro de los estándares de sanidad, inocuidad y calidad que caracterizan a los productos argentinos.

Ejes de trabajo y producción vegetal
En el plano de la producción vegetal, la Mesa Consultiva se centró en la protección de estatus sanitarios regionales y en garantizar el acceso a nuevos mercados. Se abordaron estrategias para la modernización de la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica y la sostenibilidad financiera del Programa de Control y Erradicación de Mosca de los Frutos (PROCEM-Patagonia).
Además, se evaluaron propuestas para fortalecer el control en viveros frutícolas y hortícolas, mejorar el Programa de Madurez Frutícola en Río Negro y Neuquén, y coordinar acciones de manejo integrado de plagas clave, como la Carpocapsa. Otro tema central fue la apertura de mercados internacionales, con especial énfasis en la exportación de frutas frescas a Brasil y la agilización de nuevas oportunidades comerciales.
En materia normativa, los productores de la Patagonia plantearon la necesidad de adaptar los marcos regulatorios a la realidad productiva actual, incluyendo la simplificación del registro de fitosanitarios para cultivos menores y la habilitación de nuevas tecnologías. Asimismo, se destacó la importancia de promover la producción diferenciada y avanzar en la implementación progresiva de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en el sector hortícola.

Participación del sector privado y provincial
La Mesa Consultiva contó con la participación de representantes de entidades clave del sector productivo, como Confederación Rurales Argentinas (CRA), Coninagro, CAME, Frutas Argentinas, Fundación Barrera Patagónica, la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, CAFI y CASAFE.
Por parte de los gobiernos provinciales de la Patagonia, estuvieron presentes representantes de las Secretarías de Fruticultura de Río Negro, de Producción e Industria del Neuquén, y de las direcciones de Agricultura y Ganadería y de Sanidad Vegetal del Chubut. El SENASA también participó con sus directores nacionales de Protección Vegetal y de Operaciones, junto a autoridades de los centros regionales Patagonia Norte y Sur, y a inspectores federales sanitarios.

Un paso hacia la gestión participativa y federal
La realización de esta Mesa Consultiva refuerza la política de puertas abiertas y la gestión participativa del SENASA, reafirmando su presencia federal y su compromiso de trabajar de manera coordinada con las comunidades productivas. El objetivo es promover un desarrollo sostenible de la Patagonia, impulsando medidas que protejan los recursos, garanticen la sanidad vegetal y animal, y faciliten la competitividad de la región en el mercado nacional e internacional.
Para los productores, este tipo de espacios representa una herramienta clave para plantear necesidades, recibir orientación técnica y generar consensos sobre estrategias que impactan directamente en la rentabilidad y sostenibilidad de sus actividades. A su vez, permite al SENASA adaptar y modernizar sus normas y programas a la dinámica real del sector, fortaleciendo la colaboración público-privada en un territorio con desafíos climáticos y productivos singulares.
En conclusión, la Mesa Consultiva agrícola de la Patagonia consolidó un diálogo fructífero entre el sector público y privado, sentando las bases para políticas más ágiles y efectivas que impulsen la productividad regional y fortalezcan la presencia de la Patagonia en la cadena agroalimentaria nacional.
