River insiste por Prestianni ante las negativas de Andino y Carrizo


River atraviesa un mercado de pases intenso, con movimientos rápidos en algunas líneas, pero con una preocupación que persiste y se profundiza: la falta de un extremo desequilibrante, un perfil que Marcelo Gallardo considera clave para su idea de juego. En ese contexto, el club de Núñez volvió a consultar por Gianluca Prestianni, uno de los grandes anhelos del entrenador, pero la respuesta desde Portugal volvió a ser negativa.

Aunque el Millonario logró reforzar el mediocampo con las llegadas de Fausto Vera y Aníbal Moreno, además de sumar a Matías Viña para el lateral izquierdo, la zona ofensiva sigue siendo un déficit. La dirigencia buscó alternativas tanto en el plano local como internacional, pero hasta ahora todas las gestiones chocaron contra distintos obstáculos, dejando al DT sin la pieza que pretende para romper defensas cerradas.

Prestianni, el objetivo que Benfica no suelta

El nombre de Gianluca Prestianni volvió a instalarse con fuerza en la agenda riverplatense. El joven extremo argentino, surgido de Vélez y actualmente en Benfica, es visto por Gallardo como un futbolista capaz de desequilibrar en el uno contra uno, una cualidad escasa en el plantel actual.

En la mañana del martes, River realizó un nuevo sondeo formal. La propuesta incluyó la compra del 50% del pase, por un monto similar al ofrecido en un intento previo, cuando se había planteado un préstamo con cargo y opción de compra. Sin embargo, desde Lisboa la respuesta fue contundente: Prestianni no está en venta.

Prestianni, Benfica

La postura del club portugués se apoya en el respaldo que el jugador tiene del entrenador José Mourinho, quien lo considera parte del proyecto deportivo. Si bien Prestianni veía con buenos ojos un regreso al fútbol argentino para relanzar su carrera, la negativa de Benfica terminó siendo decisiva y cerró, al menos por ahora, cualquier posibilidad de negociación.

Una búsqueda ofensiva llena de puertas cerradas

La frustración por Prestianni no es un caso aislado. River viene acumulando gestiones fallidas en su intento por reforzar las bandas. Uno de los primeros nombres en caerse fue el de Santino Andino, delantero de 20 años de Godoy Cruz. Aunque existía un acuerdo de palabra entre los clubes, el jugador optó por continuar su carrera en Europa y está próximo a ser transferido al Panathinaikos de Grecia por cerca de 10 millones de euros.

Otro frente que se cerró fue el de Maher Carrizo, volante ofensivo de Vélez. River había acordado inicialmente la compra del 50% de la ficha por 6 millones de dólares, más bonos por objetivos, pero las condiciones adicionales exigidas por el Fortín y la intención del futbolista de emigrar directamente al Viejo Continente hicieron naufragar la operación.

Vélez, Copa Libertadores, Peñarol

En la misma línea, el interés por Sebastián Villa tampoco prosperó. Independiente Rivadavia fijó una cotización cercana a los 12 millones de dólares, cifra que River no estuvo dispuesto a convalidar, lo que derivó en el final de las conversaciones.

Echeverri y un regreso que no fue

El último nombre que generó expectativa fue el del Diablito Claudio Echeverri. Con poca continuidad en Bayer Leverkusen, el juvenil veía con agrado un retorno a Núñez. Sin embargo, Manchester City decidió repescarlo y volvió a cederlo dentro de su grupo empresario, enviándolo al Girona para que continúe su desarrollo en Europa.

Así, una opción que parecía accesible terminó descartada por decisión del club propietario del pase, sumando otra frustración en un mercado que se le presenta esquivo al Millonario.

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Gallardo espera y River redefine el rumbo

Con las principales alternativas descartadas ante la nueva negativa por Prestianni, la secretaría técnica de River continúa explorando nuevos nombres. La necesidad de sumar desequilibrio individual y desborde es una prioridad absoluta para Gallardo, que observa cómo se diluyen las opciones mientras avanza la temporada.

El tiempo apremia y el desafío para la dirigencia será encontrar una solución que se ajuste a lo deportivo y a lo económico. Mientras tanto, el DT deberá trabajar con un plantel que aún no refleja por completo su idea, a la espera de que el mercado le dé a River la respuesta que, por ahora, sigue sin llegar.