La producción de cerdo creció 12,4% y el consumo se acerca a 20 kilos
La cadena porcina argentina atraviesa un período de expansión, impulsada por el crecimiento de la oferta y una demanda interna que alcanzó niveles inéditos. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la producción de carne de cerdo superó las 592.000 toneladas entre enero y agosto de 2026, con un incremento interanual del 12,4%. Solo en agosto se produjeron unas 76.600 toneladas.
El avance responde a una combinación de factores que modificaron la estructura del sector. Las mayores inversiones, la ampliación de la capacidad instalada, el aumento del número de madres y el fortalecimiento sanitario permitieron elevar los niveles productivos. Entre las herramientas sanitarias se destaca el Nuevo Plan Nacional de Control y Erradicación de la Enfermedad de Aujeszky, considerado estratégico para mejorar las condiciones de los establecimientos.

Más producción y un consumo en niveles récord
El crecimiento de la oferta encuentra un mercado interno que también mantiene una tendencia ascendente. El consumo de carne de cerdo ronda actualmente los 20 kilos por habitante al año, el máximo registrado para la Argentina. En las últimas dos décadas, la ingesta prácticamente se triplicó, al pasar de unos 5 kilos anuales a cerca de 20 kilos por persona.
Este cambio refleja una modificación en los hábitos de los consumidores. La carne de cerdo dejó de estar vinculada principalmente con chacinados y preparaciones estacionales y ganó espacio como carne fresca, con mayor presencia en la alimentación cotidiana. Al mismo tiempo, la cadena mostró una mejora sostenida de su productividad: durante el primer trimestre del año, la producción había aumentado 15,7% interanual y la faena de cabezas había crecido 12,6%.
La evolución también se observa en los registros mensuales. En marzo se alcanzaron 76.582 toneladas de producción, mientras que agosto cerró con un volumen similar, en torno a las 76.600 toneladas. Estos resultados consolidan un escenario de crecimiento que combina una mayor disponibilidad de producto con una demanda doméstica cada vez más amplia.

Un estudio del INTI aporta datos sobre cinco cortes
En paralelo con la expansión productiva, la cadena busca generar información para profundizar el conocimiento sobre las características de la carne de cerdo argentina. En ese marco, el INTI Carnes realizó un estudio encargado por la Federación Porcina Argentina que analizó cinco cortes representativos: cuadrada, nalga, bola de lomo, paleta y bondiola.
El trabajo evaluó proteínas, grasa total, perfil de ácidos grasos, colesterol y minerales, además de parámetros vinculados con la calidad, como pH, color, capacidad de retención de agua y terneza. Cuatro de los cinco cortes estudiados fueron predominantemente magros, mientras que todos aportaron proteínas completas, con los aminoácidos esenciales que necesita el organismo.
Los resultados también mostraron diferencias entre los cortes de cerdo. La cuadrada presentó 21,9 gramos de proteína y 2,3 gramos de grasa cada 100 gramos, mientras que la nalga registró 20,2 y 3,3 gramos, respectivamente. La bola de lomo alcanzó 19,3 gramos de proteína y 2,7 de grasa; la paleta, 19,1 y 2,4 gramos. La bondiola tuvo una composición diferente, con 17,8 gramos de proteína y 14 gramos de grasa.

Información nutricional para consolidar el crecimiento
El estudio incorporó además el análisis de minerales esenciales como hierro, zinc, potasio, magnesio y selenio, nutrientes relacionados con distintas funciones del organismo. En cuanto al hierro, los valores oscilaron entre 0,71 y 1,4 miligramos cada 100 gramos, según el corte. El potasio, por su parte, alcanzó su mayor registro en la cuadrada, con 338,2 miligramos.
El informe también relevó el colesterol, cuyos valores se ubicaron entre 59 y 78 miligramos cada 100 gramos de cerdo, de acuerdo con el corte analizado. La información aporta herramientas para conocer con mayor precisión la composición de los productos disponibles en el mercado y puede contribuir a ampliar el conocimiento de los consumidores.
Con más de 592.000 toneladas producidas en ocho meses y un consumo cercano a los 20 kilos por habitante, la cadena porcina enfrenta el desafío de sostener su expansión y continuar mejorando sus indicadores productivos, sanitarios y comerciales. La evolución de las últimas dos décadas muestra que la carne de cerdo ocupa hoy un lugar cada vez más relevante en la mesa argentina.
