El mercado de capitales alcanzó valores récord en 2025 y consolidó su rol financiero
El mercado de capitales argentino cerró 2025 con niveles históricos de operatoria, impulsado por una fuerte expansión del financiamiento en moneda local y una mayor utilización de instrumentos de corto plazo. De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el volumen total negociado en el Mercado Argentino de Valores (MAV) alcanzó un récord estimado de $24,5 billones, medido a precios constantes de diciembre de 2025.
Este monto representa un incremento del 30% respecto de 2024 y más que duplica el promedio de los últimos cinco años (+122%). El dinamismo del mercado de capitales se reflejó también a nivel mensual, con diciembre como el mes de mayor operatoria histórica, al concentrar $2,9 billones, confirmando un cierre de año excepcional para el financiamiento bursátil.
Un crecimiento real, ajustado por inflación y tipo de cambio
El análisis de la BCR se realizó considerando el volumen total negociado en el MAV, con todos los valores expresados en pesos constantes de diciembre de 2025, lo que permite aislar el efecto inflacionario. Para ello, los instrumentos denominados en dólares fueron convertidos al tipo de cambio mayorista A3500 del BCRA, y luego ajustados por el IPC del INDEC.
Esta metodología confirma que el crecimiento observado no fue meramente nominal, sino que respondió a una expansión real del uso del mercado de capitales como fuente de financiamiento. En este contexto, el MAV consolidó su papel como un canal clave para cubrir necesidades de capital de trabajo y proyectos productivos en un año atravesado por elevada incertidumbre macroeconómica.

Cambios en la composición: pagarés y CPD redefinen el mercado
Durante 2025, el pagaré se mantuvo como el instrumento de mayor volumen negociado en el mercado de capitales, concentrando el 54% del total operado, con un récord anual de $13,3 billones. Si bien su volumen creció un 5% interanual, perdió participación relativa frente a otros instrumentos, luego de haber alcanzado el 67% del total en 2024.
En contrapartida, los cheques de pago diferido (CPD) ganaron protagonismo en el mercado de capitales, aumentando su participación en 12 puntos porcentuales, hasta representar el 44% del total, con un volumen de $10,7 billones. Las facturas de crédito electrónicas (FCE) explicaron el 2% de la operatoria, aunque marcaron su mayor participación histórica, mientras que los pagarés a la vista, lanzados en mayo, representaron el 0,2% del total.

Más corto plazo en un año de alta incertidumbre
El análisis por plazos revela una clara preferencia por instrumentos de corto vencimiento. En el caso de los CPD, el 83% de las operaciones correspondió a plazos menores a 90 días, con fuerte concentración en el tramo de 31 a 60 días. Los instrumentos de largo plazo apenas explicaron el 17% del volumen operado en el mercado de capitales.
Según la BCR, este comportamiento refleja una mayor aversión al riesgo, en un año signado por la volatilidad cambiaria, la incertidumbre electoral y las fluctuaciones en las tasas de interés. En este marco, las empresas priorizaron esquemas de financiamiento más flexibles y de menor exposición temporal.
El peso gana terreno y el dólar pierde dinamismo
Uno de los datos más relevantes de 2025 en el mercado de capitales fue la predominancia de la moneda local. El 86% de las operaciones se realizó en pesos, la proporción más alta de los últimos cuatro años. En términos reales, el volumen negociado en pesos alcanzó $21 billones, con un crecimiento interanual del 53% y un salto del 159% frente al promedio 2020–2023.

Por el contrario, las operaciones en dólares totalizaron USD 2.500 millones, lo que implicó una caída del 30% respecto de 2024. Esta retracción se explicó casi exclusivamente por la menor utilización de pagarés en moneda extranjera, que concentran el 99% de la operatoria en dólares, evidenciando un cambio estructural en las preferencias de financiamiento.
Un mercado que se consolida como motor productivo
En síntesis, el récord alcanzado en 2025 confirma que el mercado de capitales continúa consolidándose como una fuente clave de financiamiento corporativo, con mayor profundidad, diversidad de instrumentos y predominio de la moneda local. El crecimiento sostenido del MAV resulta especialmente relevante para el entramado productivo.
Tal como destaca la Bolsa de Comercio de Rosario, esta expansión favorece no solo la operatoria diaria de las empresas, sino también el desarrollo de proyectos de inversión, contribuyendo al crecimiento económico y la generación de empleo, en un contexto donde el acceso al crédito sigue siendo un factor determinante para la actividad.
