Genética aplicada al campo: el INTA exhibe sus desarrollos en Expoagro
La innovación tecnológica aplicada a la agricultura vuelve a ocupar un lugar central en Expoagro, la muestra agroindustrial a cielo abierto que se desarrolla en el predio ferial y autódromo de San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires, hasta hoy 13 de marzo. Allí, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) presenta una amplia gama de desarrollos en materia genética orientados a fortalecer la productividad y la sustentabilidad de los sistemas productivos del país.
En el stand de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, los visitantes pueden conocer de primera mano los avances en genética aplicada a distintos cultivos estratégicos para la agricultura argentina. La propuesta incluye variedades de algodón, girasol, maní, sorgo, arroz, soja, poroto, remolacha forrajera, batata, té y yerba mate, desarrolladas para responder a demandas concretas del sector productivo.
Los investigadores del organismo acompañan la exposición con charlas técnicas y espacios de intercambio con productores, estudiantes y público en general, con el objetivo de difundir los avances científicos en materia de genética y su impacto en el desarrollo agropecuario. Las variedades presentadas abarcan cultivos extensivos, regionales, forrajeros e industriales, con foco en mejorar rendimiento, calidad, sanidad y adaptación a distintos ambientes productivos.

Avances en cultivos extensivos y regionales
Uno de los cultivos que concentra especial atención es el algodón, donde el INTA presenta tres materiales que reflejan importantes avances en productividad y calidad de fibra. Arandu INTA IMIcott, un material precomercial de elevado vigor, se destaca por su estabilidad productiva y un alto porcentaje de fibra con longitudes que alcanzan entre 29 y 30 milímetros.
A este desarrollo se suma Alue INTA, un algodón de fibra extra larga, cuyas longitudes pueden llegar a los 34 milímetros y que presenta una elevada resistencia. Este material está orientado a sistemas productivos de alto potencial. Completa la propuesta genética el material experimental SP 41255-4 IMIcott, caracterizado por su buena diferenciación floral y alto porcentaje de fibra, pensado para ambientes de alta fertilidad y siembras de media a tardía.
Genética en soja
En soja, el organismo exhibe cuatro cultivares con diferentes perfiles productivos. INTA Paraná 5100 e INTA Paraná 6301 son variedades no transgénicas con alto contenido de proteína y aceite, destinadas principalmente a la alimentación humana y la elaboración de derivados. También se destaca INTA Paraná 6000, una soja versátil que puede destinarse tanto a la producción de grano como a verdeos de verano.
La variedad Rosana INTA 3.9 STS completa la propuesta sojera, destacándose por su buen comportamiento en condiciones ambientales restrictivas, lo que la convierte en una alternativa interesante para zonas con limitaciones productivas.

Nuevas alternativas en girasol, sorgo y arroz
El girasol también tiene su espacio dentro de la exhibición genética del INTA. Entre las variedades presentadas se encuentra Febo 817 CL INTA, un híbrido aceitero linoleico con alto contenido de aceite, orientado a la producción de aceite comestible y cuyos subproductos son utilizados en alimentación animal. En contraste, SuryaINTA es un híbrido confitero destinado al consumo humano directo, utilizado para la elaboración de distintos alimentos y adaptado a diversas regiones productoras del país.
En el caso del sorgo, el instituto presenta híbridos pensados para distintos destinos productivos. Silero INTA se caracteriza por su alta producción de biomasa y buena proporción de grano, lo que lo convierte en una opción ideal para silo de planta entera. Por su parte, Kuntur INTA es un sorgo forrajero dulce con aptitud para pastoreo directo y destacada capacidad de rebrote.
El arroz también forma parte del recorrido de genética con tres cultivares desarrollados para combinar productividad y calidad de grano. Gurí INTA CL ofrece alto rendimiento y calidad culinaria con grano largo fino, mientras que Kira INTA se distingue por su resistencia al vuelco y su grano doble carolina, ideal para preparaciones que requieren absorción de líquidos. La propuesta se completa con Angirú INTA CL, un material precoz de alto rendimiento.

Cultivos industriales y regionales con valor agregado
La muestra genética también incluye avances en cultivos regionales e industriales. En maní, el INTA presenta ASEM 452-RC INTA, un cultivar que se destaca por su elevado contenido de aceite y proteína, además de una favorable relación entre grano y cáscara, cualidades que lo posicionan como una alternativa sólida para la industria alimentaria.
En el caso del té, se exhiben los cultivares SG 161 INTA y SG 2358 INTA, ambos híbridos chinos orientados tanto a la industria como a la elaboración artesanal. En yerba mate, la propuesta incluye CA 538 INTA, un cultivar biclonal de hojas medianas y brotación uniforme, apto para cosecha manual o mecanizada.
