Desde 2027 los productores podrán elegir veterinarios privados para vacunar contra la aftosa


El Gobierno nacional avanzará en una modificación del sistema de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina que rige actualmente en la Argentina. A partir del 1° de enero de 2027, los productores ganaderos podrán elegir libremente a un veterinario privado acreditado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para aplicar las vacunas en sus rodeos.

El plazo establecido hasta 2027 busca dar tiempo al organismo sanitario para adaptar sus sistemas informáticos, mecanismos de control y registros vinculados a las campañas de vacunación contra la aftosa y la brucelosis bovina. De esta manera, el Senasa podrá implementar el nuevo modelo manteniendo la trazabilidad sanitaria y el seguimiento de las vacunaciones obligatorias.

Más libertad para los productores

La normativa introduce un cambio importante en la organización del sistema sanitario, ya que permitirá que los titulares de establecimientos ganaderos acuerden directamente con un veterinario privado acreditado la compra, conservación y aplicación de las vacunas obligatorias contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina.

Según establece la resolución, el titular de un establecimiento registrado en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) podrá seleccionar libremente el servicio de un veterinario habilitado por el Senasa para llevar adelante el proceso sanitario dentro del campo. Esto incluye la adquisición de las dosis, su almacenamiento y la aplicación durante las campañas oficiales.

La medida responde a reclamos que desde hace tiempo vienen planteando productores ganaderos. Muchos de ellos sostienen que el sistema actual los mantiene vinculados obligatoriamente a fundaciones o entes sanitarios regionales, lo que en algunos casos genera diferencias en los costos del servicio.

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Cómo funcionará el nuevo sistema

Para implementar el nuevo esquema sanitario contra la aftosa y la brucelosis bovina, los productores deberán comunicar su decisión al Senasa mediante el sistema de autogestión habilitado por el organismo. En el caso de las campañas sistemáticas de vacunación, la notificación deberá realizarse al menos 30 días antes del inicio de la primera campaña anual.

En cambio, cuando se trate de vacunaciones estratégicas, la normativa establece que la comunicación podrá realizarse en cualquier momento del año, siempre dentro del marco del programa sanitario vigente.

El nuevo régimen también fija una serie de obligaciones para los veterinarios que participen en el sistema. Entre los requisitos principales, los profesionales deberán estar acreditados ante el Senasa como vacunadores y formar parte del programa de brucelosis bovina. Además, tendrán responsabilidades directas en la gestión de las vacunas. La normativa establece que serán responsables de garantizar la preservación de la cadena de frío y de las condiciones de almacenamiento desde la compra hasta la aplicación en los animales.

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Control sanitario y registro de vacunaciones

El nuevo sistema también contempla obligaciones administrativas y sanitarias para los profesionales que participen en las campañas. Los veterinarios deberán registrar todas las vacunaciones realizadas en el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (SIGSA).

La normativa establece que las actas sanitarias deberán cargarse en un plazo máximo de siete días corridos desde la aplicación de las vacunas, lo que permitirá mantener actualizado el seguimiento sanitario del rodeo nacional.

El esquema también contempla la vacunación simultánea contra ambas enfermedades en determinados casos. Cuando en un establecimiento existan terneras en edad de recibir la vacuna contra brucelosis, la inmunización deberá realizarse al mismo tiempo que la vacunación contra la fiebre aftosa.

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Una medida en el marco de la desregulación

La decisión se enmarca en el proceso de simplificación administrativa impulsado por el Gobierno nacional. En ese sentido, la medida busca actualizar los procedimientos del sistema sanitario y mejorar la operatividad de las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina.

La iniciativa también se vincula con la política de apertura del mercado de vacunas impulsada por el Ejecutivo. En ese contexto, recientemente se habilitó el ingreso de un nuevo laboratorio al país, con el objetivo de ampliar la oferta disponible para el sector ganadero.

Con este nuevo esquema, el Gobierno busca otorgar mayor libertad de decisión a los productores en la contratación de servicios sanitarios, manteniendo al mismo tiempo los controles necesarios para preservar el estatus sanitario de la Argentina en materia de enfermedades animales como la fiebre aftosa y la brucelosis bovina.