La ganadería ajusta la oferta y sostiene precios firmes en un cierre de 2025 marcado por la retención de hacienda


Mientras el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) alcanzó un nuevo máximo histórico en diciembre de 2025, la ganadería mostró un comportamiento particular: menor nivel de faena, señales claras de retención de hacienda y precios reales en máximos históricos. En un contexto general de fuerte dinamismo agropecuario, la ganadería volvió a destacarse por un proceso de ajuste de oferta que sostiene los valores del ganado y redefine el equilibrio entre producción, consumo y exportación.

La ganadería entre una acotada oferta y un 2026 prometedor

El subíndice agroindustrial del IACA, que incluye a la faena bovina, porcina y aviar, mostró una contracción mensual del 1% en diciembre. Dentro de ese retroceso, la faena bovina explicó gran parte de la baja, con una caída del 1,5% respecto de noviembre. Se trata del cuarto mes consecutivo de descenso, una señal que confirma una tendencia que se viene consolidando desde el segundo semestre del año.

Ganadería, agroindustrial, actividad
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

Detrás de esta menor actividad aparece un fenómeno clave: la retención de hacienda. Con mejores precios relativos, una relación insumo/producto más favorable y expectativas positivas para el negocio ganadero, muchos productores optaron por alargar los ciclos productivos y mejorar la eficiencia individual de los animales. Esto se traduce en una menor oferta de ganado terminado en el corto plazo, pero con animales de mayor peso y mejor rendimiento, una estrategia que impacta directamente en el volumen faenado.

Ganadería, agroindustrial, actividad
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

A este comportamiento estructural de la ganadería se sumó un factor coyuntural. Durante la segunda mitad de diciembre, varios frigoríficos exportadores realizaron paradas técnicas y tareas de mantenimiento, reduciendo temporalmente la actividad para minimizar los costos asociados a la capacidad ociosa. Esta combinación de menor oferta de hacienda y menor demanda industrial terminó de explicar la retracción del indicador de faena bovina en el último mes del año.

Sin embargo, la menor cantidad de animales enviados a faena no implicó debilidad de precios, sino todo lo contrario. La cotización promedio del novillo en el Mercado Agroganadero de Cañuelas registró en diciembre un aumento interanual del 80,4%, muy por encima del avance del Índice de Precios al Consumidor, que en el mismo período fue del 31,5%. Ajustado por inflación, el valor real del kilogramo vivo alcanzó su nivel más alto, al menos, desde 1996, un dato que refleja con claridad el cambio de escenario para la ganadería.

Ganadería, agroindustrial, actividad
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

Este comportamiento se explica por una combinación de factores. Por un lado, la oferta limitada producto de la retención. Por otro, un consumo interno que, pese a la pérdida de poder adquisitivo, se mantiene relativamente resiliente, especialmente en los cortes más demandados. A esto se suma la presión del sector exportador, que busca cumplir compromisos internacionales en un contexto de mercados externos firmes y una demanda que continúa traccionando sobre los precios.

En paralelo, el resto de la cadena cárnica mostró comportamientos diferenciados. La faena aviar cayó un 1,6% en diciembre, aunque el balance anual fue positivo. Tras el brote de influenza aviar detectado en agosto y la posterior declaración de país libre de la enfermedad por parte del SENASA, el sector cerró 2025 con un crecimiento promedio del 1,8% y con expectativas puestas en la reapertura de mercados externos, un factor clave para sostener la expansión de la actividad.

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

El sector porcino, en cambio, volvió a mostrar señales de fortaleza. La faena de cerdos creció un 0,3% mensual en diciembre y alcanzó un nuevo máximo histórico, consolidando una tendencia de largo plazo que se mantiene prácticamente ininterrumpida desde comienzos de siglo. La mejora en eficiencia, la integración de sistemas y una demanda interna sostenida continúan apuntalando al sector, que gana peso dentro de la matriz cárnica nacional.

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

Así, mientras el agro en su conjunto cerró el año con niveles récord de actividad, la ganadería transitó diciembre con un ajuste deliberado de la oferta. Menos faena, mayor retención y precios reales en máximos configuran un escenario que marca un punto de inflexión para la cadena cárnica. De cara a 2026, el desafío será sostener este equilibrio entre eficiencia productiva, abastecimiento interno y competitividad exportadora, en un contexto donde la ganadería vuelve a ocupar un rol central dentro del entramado agroindustrial argentino.