Etapa final de la gruesa: cuáles son las zonas que pueden recibir abundantes lluvias


Durante la jornada de ayer, se registraron nuevamente lluvias en los corredores del norte del país, abarcando desde el Noroeste Argentino (NOA) hasta el norte de la Mesopotamia. Las precipitaciones más intensas se observaron sobre las capitales de Chaco y Corrientes, extendiéndose también a la zona de influencia de Río Cuarto, en la provincia de Córdoba.

Después del paso rápido de una onda frontal, el sur de la región pampeana está bajo la influencia de una zona de alta presión, generando una circulación del este sudeste sobre la franja central. Simultáneamente, al sur del NOA se configura un área de baja presión que facilita la entrada de humedad desde los llanos orientales de Bolivia.

En la imagen satelital, se puede apreciar en el océano el ciclón que impulsó el frente y causó la inestabilidad en el norte del país en días anteriores. Por otro lado, se observa la regeneración de tormentas en el centro oeste de Córdoba, indicativo de la inestabilidad asociada con la zona de baja presión en el sur del NOA.

Sobre el centro de la Patagonia, se observa nubosidad de escaso desarrollo, sin pronóstico de lluvias, pero señalando la llegada de una nueva onda frontal. Se anticipa que durante el resto del día de hoy, las lluvias, en general moderadas, se concentrarán en el NOA y oeste de la región pampeana.

Lluvias

Hacia la tarde o el sábado, la nueva onda frontal inestabilizará gran parte del sur de la región pampeana, acompañada por una extensa cobertura nubosa y precipitaciones leves sobre la provincia de Buenos Aires y el sur de las provincias del centro.

La transición hacia lluvias más significativas se ubicará en el centro de la región pampeana, posiblemente en la parte centro norte de la zona núcleo, donde se espera una mayor disponibilidad de humedad. El domingo, la perturbación se consolidará en el norte del país, dando lugar a las principales tormentas.

Se prevé un cambio en la dirección del viento hacia el sector sur durante el sábado, promoviendo condiciones ambientales confortables con máximas frescas en el sur de la región pampeana, sin generar riesgos significativos de enfriamientos.

¿Qué ocurrió durante febrero con las lluvias?

Febrero concluye con un resultado pluvial positivo, según destaca la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), con reservas de agua que han recuperado niveles más que adecuados en la mayor parte de la región pampeana.

Durante la última semana del mes, las lluvias abundantes y generalizadas retornaron al corazón de la zona núcleo. Tras un período sin precipitaciones, pero con condiciones atmosféricas favorables que moderaron las pérdidas de humedad en los perfiles, la llegada de un sistema frontal propició el desarrollo de tormentas de diversas intensidades, pero con una distribución aceptable en el territorio nacional.

En los últimos siete días, casi toda la región pampeana registró acumulados de lluvia entre 15 y 130 milímetros, con una variabilidad que benefició a algunos sectores más que a otros. El centro de Santa Fe y el noreste de Córdoba fueron especialmente favorecidos, con registros entre 80 y 130 milímetros. En otras áreas, los valores oscilaron entre 20 y 60 milímetros, siendo el centro este bonaerense y el oeste de La Pampa las excepciones, con lluvias escasas o ausentes.

Lluvias

A pesar de períodos sin aportes de agua, febrero concluye con una aceptable recurrencia de lluvias y valores acumulados que, en general, alcanzaron los promedios estadísticos para el mes, e incluso en muchos lugares se superaron ampliamente. En términos globales, todo apunta a que este retorno a precipitaciones regulares se mantendrá a mediano plazo.

Los datos actuales indican la persistencia de condiciones de El Niño en el Pacífico ecuatorial central, con pronósticos que sugieren su continuidad durante el resto del verano y otoño de 2024, aunque con un debilitamiento rápido a partir de entonces. Estas proyecciones son alentadoras para la etapa final de los cultivos de la temporada 2023/24, que probablemente contarán con precipitaciones dentro de los valores normales estacionales o, más probablemente, por encima de ellos debido a los efectos del Pacífico.

Después de las dificultades causadas por las condiciones climáticas en la segunda quincena de enero, el desempeño pluvial de febrero ha contribuido a mejorar las condiciones de humedad. La incógnita que se resolverá en los rendimientos finales es si las lluvias ocurrieron en el momento y áreas adecuadas para el desarrollo de los cultivos.