Mercado de Cría: vientres firmes y decisiones estratégicas en pleno verano 2026


El mercado de cría continúa mostrando una fortaleza notable en este comienzo de año, con valores de vientres que se mantienen en niveles elevados y una demanda que, aunque más selectiva, sigue activa, según el informe de AZ Group deCampoaCampo, el mercado ganadero online más grande del país. En la cuarta semana, las vaquillonas y vacas preñadas consolidaron precios que reflejan no solo el interés por recomponer rodeos, sino también una visión de mediano y largo plazo por parte de los productores.

El mercado de cría con un buen inicio del 2026

Las vaquillonas con garantía de preñez promediaron valores superiores a los 2,3 millones de pesos por cabeza, mientras que las vacas nuevas preñadas se ubicaron cerca de los 2 millones. Incluso las categorías usadas o con cría al pie mostraron firmeza, lo que confirma que el vientre sigue siendo un activo estratégico dentro del negocio ganadero.

Este comportamiento no es casual. La menor retención registrada en ciclos anteriores, sumada a la necesidad de estabilizar la producción futura, mantiene el interés por la cría. A esto se agrega un contexto donde muchos productores priorizan inversiones que preserven valor y permitan capitalizar el campo, aun en un escenario de costos elevados y márgenes ajustados.

El clima vuelve a ser un factor central en la toma de decisiones. Las altas temperaturas, la amenaza de sequía en algunas regiones y los riesgos de incendios llevan a muchos criadores a manejarse con prudencia. En ese marco, la compra de vientres se analiza con mayor detalle, ponderando no solo el precio, sino también la sanidad, la adaptación al ambiente y la disponibilidad forrajera.

Otro aspecto clave es la relación ternera/vientre preñado, que continúa siendo una referencia fundamental para evaluar la conveniencia de reponer o retener hembras. Si bien los valores actuales no son bajos, muchos productores consideran que el contexto justifica la inversión, especialmente aquellos con una mirada de largo plazo sobre el negocio.

El mercado de cría también refleja un cambio en el perfil del productor de cría. Hay mayor foco en planificación, en manejo de datos y en decisiones basadas en números concretos. La cría deja de ser vista solo como un eslabón de bajo riesgo para convertirse en una actividad que exige gestión, eficiencia reproductiva y control de costos.

En síntesis, el mercado de cría arranca el año con precios firmes, una demanda selectiva pero sostenida y decisiones que están fuertemente atravesadas por el clima y la necesidad de ordenar el negocio. En un contexto desafiante, el vientre sigue siendo una apuesta estratégica para quienes piensan la ganadería más allá de la coyuntura.