Lluvias en camino, pero esquivas: la zona núcleo sigue esperando agua
Los próximos días traerán nuevos episodios de lluvias en gran parte del país, pero la región más productiva de la Argentina volverá a quedar al margen. Así lo indican los últimos pronósticos y alertas oficiales, que anticipan precipitaciones muy desparejas y concentradas lejos de la zona núcleo, donde la falta de agua comienza a encender señales de alarma para los cultivos de soja y maíz.
Los mapas de agua útil en la capa arable y en el perfil del suelo, elaborados en conjunto por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el INTA y la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), muestran con claridad que, al 12 de enero, los suelos del corazón agrícola del país empiezan a mostrar signos de agotamiento hídrico, justo en una etapa clave del ciclo productivo.
La advertencia ya está hecha y la preocupación crece
La señal de alerta no es nueva. Días atrás, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió sobre la persistencia de un patrón seco en la zona núcleo. Desde entonces, cada jornada sin lluvias profundiza la inquietud entre los productores, que observan cómo las reservas hídricas se reducen de manera sostenida.
Esa tendencia también queda reflejada en los mapas de la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) para planteos de maíz temprano. Allí se observa un avance de las áreas con reservas escasas o regulares e incluso sectores en condición de sequía, lo que introduce un factor de riesgo en una campaña que, hasta ahora, se proyectaba como récord.

Rindes en juego en un momento clave del cultivo
Si bien el estado general de los lotes todavía es bueno, el foco está puesto en lo que viene. El período de llenado de granos es altamente sensible al estrés hídrico, y la falta de lluvias oportunas podría recortar los rindes potenciales que se venían estimando semanas atrás.
En este contexto, el riesgo no es inmediato pero sí latente. Sin lluvias generalizadas en el corto plazo, los cultivos podrían resignar parte de su potencial, especialmente en los planteos más ajustados desde el punto de vista hídrico.
Pronóstico: lluvias, pero lejos de donde más se necesitan
El SMN emitió en las últimas horas alertas por tormentas, aunque los acumulados más importantes se concentrarán en zonas que no coinciden con el epicentro agrícola. Se esperan hasta 50 milímetros en el sur y oeste de Córdoba, La Pampa, San Luis y gran parte de Mendoza.

En sintonía, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundió su perspectiva agroclimática semanal, en la que remarcó que las precipitaciones previstas serán muy desparejas y se desplazarán principalmente más al norte que al centro del país, dejando nuevamente relegada a la zona núcleo.
Dónde lloverá y cuánto
Según el informe, el centro y oeste del NOA, gran parte del Chaco, sectores de Córdoba y el norte y este de la Región Pampeana recibirán lluvias moderadas a muy abundantes, con acumulados de entre 10 y 75 milímetros. Incluso se prevén dos focos de tormentas severas, con registros superiores a 150 milímetros, en el oeste del NOA y el centro de Formosa.
En contrapartida, el resto del área agrícola apenas recibiría aportes escasos, inferiores a los 10 milímetros, insuficientes para revertir el déficit hídrico que comienza a marcar el pulso de la campaña.

El calor no da tregua y agrava el escenario
Como suele ocurrir en enero, las altas temperaturas seguirán siendo protagonistas. Tras el ingreso transitorio de una masa de aire más fresco, el informe anticipa el retorno de los vientos del trópico, que restablecerán el calor en gran parte del país.
Las temperaturas máximas superarán los 35 °C en amplias zonas del norte de Córdoba, Santa Fe, Mesopotamia y la Región Pampeana, con focos por encima de los 40 °C. Este combo de calor persistente y lluvias esquivas eleva la tensión en la región núcleo, donde el agua empieza a ser el factor decisivo para sostener las expectativas de una campaña excepcional.
