Canadá reabre la puerta de su carne vacuna a China tras cuatro años
Tras más de cuatro años de restricciones, la carne vacuna de Canadá vuelve a ingresar al mercado chino, un hito que la industria cárnica del país celebra con optimismo, aunque advierte que la recuperación será gradual. El veto, vigente desde diciembre de 2021, se impuso tras detectarse un caso atípico de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en la provincia de Alberta, que llevó a Pekín a suspender todas las importaciones de carne canadiense.
La reapertura fue confirmada por el ministro de Agricultura de Canadá, Heath MacDonald, luego de una misión oficial a Pekín. Fuentes gubernamentales y del sector privado indicaron que los primeros embarques podrían concretarse de manera inmediata, aunque el restablecimiento completo del comercio llevará tiempo, debido a requisitos regulatorios y ajustes logísticos que aún deben resolverse.
Un mercado estratégico para diversificación
Antes de las restricciones, China ocupaba el cuarto lugar como destino de exportación para la carne vacuna canadiense, un mercado de gran importancia estratégica que el país busca recuperar. La diversificación comercial se volvió un eje central en la política agroexportadora de Canadá, especialmente frente a la creciente competencia global en productos cárnicos.
Desde la Canadian Cattle Association (CCA) celebraron la decisión, pero subrayaron que el retorno efectivo dependerá de factores operativos y regulatorios aún pendientes. Analistas del sector anticipan que, en la primera etapa, los volúmenes podrían ser moderados, debido a la oferta limitada de ganado en América del Norte y a la elevada demanda interna canadiense.

La reapertura forma parte de un acuerdo más amplio
El levantamiento de la prohibición no se da de manera aislada. Forma parte de un entendimiento comercial más amplio entre Canadá y China, que incluye la reducción de aranceles a otros productos agrícolas canadienses y la apertura de canales para la importación de vehículos eléctricos chinos.
Gordon Houlden, director emérito del Instituto de China de la Universidad de Alberta, destacó que “el levantamiento del veto envía una señal positiva”, y agregó que, si se mejora la relación política y comercial entre ambos países, el impacto sobre la industria de la carne vacuna sería claramente favorable.
Aranceles y cuotas condicionan el regreso
Pese al mensaje alentador, el regreso al mercado chino no será igual al de antes de 2021. Desde 2026, China aplica un arancel del 55% a las importaciones que superen una cuota anual predeterminada, medida destinada a proteger la producción ganadera local.

Este esquema de cuotas y sobrearanceles no impide el acceso, pero condiciona tanto la competitividad como el volumen de los envíos. La medida afecta no solo a Canadá, sino también a otros proveedores como Brasil, Argentina, Uruguay, Australia y Estados Unidos, que compiten por acceder a uno de los mercados más grandes de consumo mundial de carne vacuna.
Expectativas moderadas, pero optimismo en el sector
Si bien el ingreso pleno no será inmediato, la reapertura es considerada un avance estratégico clave por la industria canadiense. Retomar presencia en el mercado chino representa no solo una oportunidad comercial, sino también una señal política y económica de alto impacto, que podría sentar las bases para relaciones comerciales más fluidas en el mediano plazo.
Para los productores y exportadores de Canadá, la prioridad será ajustar la logística y los volúmenes de producción a la capacidad de venta dentro de las cuotas permitidas. Aunque la entrada al mercado será gradual, se espera que con el tiempo la presencia canadiense en China vuelva a consolidarse, ofreciendo mayores ingresos y estabilidad a la industria cárnica del país.

Un paso hacia la recuperación internacional
La reapertura del mercado chino llega en un momento en que la diversificación comercial se ha vuelto vital para Canadá, frente a un escenario global competitivo y la necesidad de asegurar canales de exportación estables. Aunque la competencia con otros grandes proveedores será intensa, el levantamiento del veto sanitario permite a Canadá recuperar un lugar estratégico en el comercio mundial de carne vacuna, reforzando tanto la economía agroexportadora como la confianza del sector en las relaciones comerciales internacionales.
El regreso al mercado chino, aunque limitado en volumen y condicionado por aranceles, marca un punto de inflexión para la industria ganadera canadiense, que ahora enfrenta el desafío de equilibrar la producción interna con la demanda externa y de aprovechar al máximo una oportunidad largamente esperada.
