Córdoba refuerza la red vial del campo con inversiones récord en caminos rurales
Mientras las retenciones siguen encabezando los reclamos del sector agropecuario, la infraestructura rural ganó protagonismo en la agenda productiva durante el último año. En ese contexto, Córdoba se posiciona como una de las provincias que más avanzó en la mejora de su red vial secundaria y terciaria, caminos rurales clave para la competitividad del agro. A través del Consorcio Caminero Único (CCU), en 2025 se ejecutan y proyectan obras por más de $182.000 millones, con impacto directo sobre más de 250 kilómetros de caminos rurales.
El deterioro de los caminos rurales es una de las principales limitantes para la producción agropecuaria. Por estas trazas circulan camiones, maquinaria y trabajadores, conectando los campos con acopios, plantas industriales y puertos. Cuando estas vías fallan, aumentan los costos logísticos, se pierden días de trabajo y se afecta la seguridad vial. Por eso, el avance de obras en Córdoba aparece como una señal positiva para el entramado productivo.
Modelo público-privado para sostener la infraestructura
En el centro de esta política se encuentra el Consorcio Caminero Único, un organismo creado por ley que funciona con el respaldo de la Mesa de Enlace provincial. Su financiamiento se canaliza a través del Fideicomiso para el Desarrollo Agropecuario (FDA), que se nutre del 98% de la recaudación del Impuesto Inmobiliario Rural que pagan los productores.
Este esquema implica una contribución por mejora, es decir, que los beneficiarios directos de las obras —productores y empresas— aportan para financiar los trabajos. Desde el Ministerio de Bioagroindustria destacaron que se trata de un modelo de articulación público-privada único en el país, vigente desde 2019, que permite ejecutar obras de pavimentación, enripiado y sistematización de caminos rurales con criterios de eficiencia y planificación territorial.

“El Consorcio Caminero Único es un ejemplo de lo que se logra cuando el Estado y el sector productivo trabajan juntos”, afirmó el ministro Sergio Busso, al remarcar que las obras no solo potencian la actividad agropecuaria, sino que mejoran la calidad de vida y la conectividad de las comunidades rurales.
Obras finalizadas: pavimento y conectividad estratégica
Durante 2025, el CCU finalizó tres obras de pavimentación clave, que abarcan 56,17 kilómetros de caminos rurales y benefician a más de 1.100 personas. La inversión total en estos trabajos alcanzó los $34.492 millones, consolidando corredores estratégicos para el transporte rural.
Entre las obras concluidas se destacan la pavimentación de la Ruta Provincial S-252, entre Río de los Sauces y Elena; la S-393, que une Luque con Capilla del Carmen; y la Ruta Provincial N°390, en el tramo que conecta con Calchín Oeste. Todas ellas mejoran la salida de la producción y fortalecen la integración regional.

Once obras en marcha para mejorar la logística rural
Además de las obras ya concluidas, el Consorcio Caminero Único tiene 11 proyectos en ejecución en caminos rurales, distribuidos en distintos departamentos de la provincia. Estas intervenciones incluyen ocho obras de ripio, dos de pavimentación y una de enarenado, que en conjunto suman más de 135 kilómetros y demandan una inversión de $79.322 millones.
Estas mejoras impactan de manera directa en la logística rural, la producción y la conectividad territorial, beneficiando tanto a productores como a poblaciones rurales que dependen de estos caminos para el acceso a servicios básicos.

Más proyectos licitados y una mirada integral
El plan se completa con cinco obras licitadas en 2025, que suman otros 60 kilómetros de caminos rurales entre pavimentación y mejoramiento de caminos, con un presupuesto de $68.256 millones. Estas intervenciones refuerzan corredores productivos en departamentos clave como Marcos Juárez, San Justo y Tercero Arriba.
Desde el Ministerio de Bioagroindustria subrayaron que estas obras no solo mejoran la transitabilidad, sino que garantizan el acceso de ambulancias, transporte escolar y equipos de salud por los caminos rurales, además de fortalecer la competitividad del sector agropecuario. Así, Córdoba consolida un modelo de inversión en infraestructura rural que apunta al crecimiento productivo y a una mayor equidad territorial.
