La zona núcleo respira con lluvias que seguirán en los próximos días
La zona núcleo volvió a respirar con lluvias que llegaron y permanecerán activas durante los próximos días. Después de varias semanas marcadas por el estrés hídrico y la incertidumbre productiva, el fin de semana largo de Carnaval trajo lluvias abundantes sobre el corazón agrícola del país. Y el alivio no se detiene: el Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta naranja por tormentas intensas para amplios sectores de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
El pronóstico habla de acumulados que podrían alcanzar los 100 milímetros en algunos puntos, acompañados por ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora y actividad eléctrica. “Se desarrollan tormentas muy intensas en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Varios sistemas con características de tiempo severo afectan parte de la región central y sur del Litoral. Nueve provincias están bajo alerta de nivel naranja y amarillo”, señaló el organismo.
Un alivio para la soja y el maíz
Las precipitaciones llegan en un momento clave para los cultivos de soja y maíz, que venían atravesando cuadros de estrés por falta de agua en etapas sensibles de definición de rendimiento.
El informe agrometeorológico semanal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA Castelar) confirmó que en el sudeste de Córdoba, centro-sur de Santa Fe y sectores de Entre Ríos se registraron acumulados significativos, con picos que en algunas áreas superaron los 100 milímetros.

A esto se suman los datos relevados por la Bolsa de Comercio de Rosario, cuyo mapa diario mostró para el 17 de febrero lluvias de entre 20 y 40 milímetros en plena zona núcleo. En paralelo, la Bolsa de Cereales de Córdoba reportó registros de entre 20 y 75 milímetros entre el 15 y el 18 de febrero, mientras que el Ministerio de Bioagroindustria provincial difundió un ranking con máximos cercanos a los 90 milímetros.
Incluso en el norte bonaerense hubo aportes relevantes. En un canal meteorológico de la región de Salto se informaron registros de 32 mm en Pergamino, 26 mm en Rojas, 31 mm en Arroyo Dulce y 25 mm en La Ernestina, entre otros puntos. Si bien no se trata de volúmenes extraordinarios, sí representan un bálsamo tras un enero extremadamente seco.

El sudeste bonaerense, la contracara
Sin embargo, el mapa hídrico argentino sigue siendo heterogéneo. Mientras la zona núcleo celebra, el sudeste bonaerense continúa en una situación delicada.
La Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) puso el foco en esa región, donde las lluvias siguen sin aparecer con la regularidad necesaria. “Tras un enero con precipitaciones extremadamente escasas, las lluvias siguen faltando en el sudeste de Buenos Aires”, advirtió el organismo en su reporte semanal.

Los datos son contundentes. En enero de 2026, Azul registró apenas 27 mm y Tandil 5,9 mm, ambos valores récord histórico de mínima desde 1970. En Mar del Plata, con 21,8 mm, el mes quedó como el segundo enero más seco de la serie, solo por detrás de 2025.
Además, los gráficos de reservas hídricas muestran que en Tandil los almacenajes de agua en el suelo para soja de primera perforaron incluso el mínimo histórico, ubicándose muy por debajo de los valores normales. Es decir, aun con algunas lluvias recientes en el centro del país, el sudeste bonaerense sigue en rojo.

Lo que viene: más agua en camino
El escenario, de todos modos, mantiene una cuota de optimismo para buena parte del área agrícola. Además de las alertas vigentes del SMN, el pronóstico extendido del INTA Castelar anticipa la continuidad de aportes hídricos en regiones que venían necesitadas.
Para la zona núcleo, este “carnaval” de lluvias podría marcar un punto de inflexión en la campaña 2025/26, estabilizando rindes potenciales que semanas atrás estaban seriamente comprometidos. Pero la clave estará en la distribución: no solo importa cuánto llueve, sino dónde.

Argentina productiva vuelve a mirar al cielo. En el centro del país, las nubes trajeron alivio. En el sudeste bonaerense, en cambio, la espera continúa.
