La yerba mate alcanzó en 2025 el mayor volumen de exportaciones de su historia
La yerba mate argentina cerró 2025 con un hito histórico en el comercio exterior, al registrar el mayor volumen anual de exportaciones desde que existen mediciones oficiales. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), las ventas al exterior totalizaron 57.980.912 kilos, lo que representó un crecimiento interanual del 32 % y consolidó al año como el de mejor desempeño exportador del sector.
El salto fue significativo si se lo compara con 2024, cuando las exportaciones habían alcanzado 43.807.389 kilos. El incremento de más de 14 millones de kilos en solo un año reflejó una aceleración clara de la tendencia positiva, que ya se venía observando desde 2021, aunque con una dinámica mucho más moderada en los períodos previos.
Un año marcado por picos mensuales históricos
El desempeño exportador de 2025 se sostuvo de manera constante a lo largo del año, con registros mensuales que superaron ampliamente los valores históricos. Solo en diciembre se despacharon 4.387.107 kilos de yerba mate con destino al exterior, un dato que terminó de consolidar el récord anual y confirmó la fortaleza del cierre del ejercicio.
Los mayores picos se registraron durante el segundo semestre. Septiembre encabezó el ranking mensual con 7.252.770 kilos exportados, seguido por octubre, con 6.671.217 kilos, y julio, con 6.562.989 kilos. En todos los casos, los volúmenes estuvieron muy por encima de los despachos realizados en los mismos meses de años anteriores, lo que evidenció una demanda internacional firme y sostenida.

Evolución histórica y consolidación del sector exportador
El récord alcanzado en 2025 se inscribe en una evolución progresiva del sector. Entre 2021 y 2024, las exportaciones de yerba mate mostraron un crecimiento gradual, pasando de 35,5 millones de kilos en 2021 a más de 43,8 millones en 2024, con una leve caída en 2023 que fue rápidamente revertida.
Sin embargo, el salto registrado en 2025 marcó un punto de inflexión, no solo por el volumen alcanzado, sino también por la regularidad de los envíos. El flujo constante de despachos a lo largo del año permitió superar ampliamente todos los registros anteriores y posicionó a la yerba mate como uno de los productos regionales con mejor desempeño exportador.
Recuperación del consumo interno y señales positivas
Además del fuerte dinamismo externo, el mercado interno mostró signos claros de recuperación durante 2025. Las salidas de yerba mate elaborada desde los molinos hacia el mercado local sumaron 266.788.512 kilos, una mejora frente a los 258.789.745 kilos registrados en 2024, aunque todavía por debajo de los máximos históricos.

Desde el INYM explicaron que este indicador refleja con mayor precisión el comportamiento del consumo en góndola. Solo en diciembre se despacharon 19.894.807 kilos, incluyendo envíos a centros de distribución, mayoristas y supermercados, lo que confirmó una mejora en la demanda hacia el cierre del año.
Producción, regiones y formatos más consumidos
En cuanto a la producción, el ingreso de hoja verde a los establecimientos de secanza alcanzó los 889.253.082 kilos en 2025. Si bien el volumen fue inferior al de 2024, se ubicó por encima del registrado en 2023, lo que mostró un nivel de actividad intermedio dentro de la serie reciente.
Por regiones, la zona Centro lideró el procesamiento, seguida por el Noreste y el Sur, mientras que Corrientes aportó más de 149 millones de kilos. En el consumo interno, los envases de medio kilo y un kilo concentraron el 94,59 % de las salidas de molino, consolidándose como los formatos preferidos por los consumidores argentinos.

Balance positivo para el cierre del año
El cierre de 2025 dejó un balance claramente favorable para la cadena yerbatera, con un récord histórico de exportaciones y una recuperación gradual del mercado interno.
Con casi 58 millones de kilos vendidos al exterior, la yerba mate argentina alcanzó el mayor volumen de ventas internacionales de su historia y reforzó su posicionamiento en los mercados globales, mientras el consumo local comenzó a mostrar señales de estabilización tras años de fluctuaciones.
