Vélez se impuso 2-1 sobre Boca por el Torneo Apertura


Vélez volvió a hacerse fuerte en Liniers y sumó tres puntos de peso. En el estadio José Amalfitani, el equipo de Guillermo Barros Schelotto derrotó 2-1 a Boca por la cuarta fecha del Torneo Apertura, en una noche que tuvo a Matías Pellegrini como gran figura gracias a su doblete. Sobre el final descontó Iker Zufiaurre, pero no alcanzó para torcer la historia.

Vélez impuso condiciones ante Boca

El resultado consolidó el buen arranque del “Fortín” y dejó al Xeneize con la sensación de haber dejado pasar una chance importante ante un rival directo.

El encuentro empezó con el libreto esperado: mucha fricción, poco espacio y una disputa intensa en la mitad de la cancha. Boca intentó asumir el protagonismo a partir de la posesión, moviendo la pelota de un lado a otro en busca de grietas. Vélez, en cambio, eligió el equilibrio, la paciencia y la salida rápida cuando recuperaba.

Durante el primer tiempo el dominio territorial fue mayormente visitante, aunque eso no se tradujo en peligro concreto. Al equipo de Claudio Úbeda le faltó profundidad, sorpresa en los últimos metros y claridad para romper una defensa local que se mostró firme y bien coordinada.

Vélez respondió con aproximaciones esporádicas, pero tampoco logró lastimar. Así, entre intentos que se diluían antes de llegar a las áreas y mucha lucha táctica, el 0-0 acompañó el descanso casi como una consecuencia inevitable.

Vélez, Boca
Foto: LigaProfesional

Pero el complemento fue otra historia.

El equipo de Liniers regresó con una postura más ambiciosa. Adelantó líneas, presionó más arriba y empezó a jugar el partido lejos de su arco. Boca sintió el impacto y perdió fluidez.

A los 18 minutos llegó el quiebre. Tras una buena jugada colectiva, Matías Pellegrini encontró el espacio dentro del área y definió con precisión para poner el 1-0. El grito bajó con fuerza desde las tribunas y el desarrollo cambió definitivamente de dueño.

Vélez aprovechó el desconcierto rival y fue por más. Apenas tres minutos después, nuevamente Pellegrini fue protagonista: capturó un rebote en zona caliente y sacó un remate certero para el 2-0. El Amalfitani explotó. El Fortín tenía eficacia, confianza y el control emocional del partido.

Boca quedó obligado a reaccionar. Úbeda movió el banco y mandó al equipo hacia adelante, empujando con más voluntad que juego. El Xeneize empezó a merodear el área, pero se topó con una defensa ordenada, concentrada y decidida a sostener la ventaja.

Boca, Defensa y Justicia

El reloj avanzó y la sensación era que el local lo tenía bajo control. Sin embargo, en el fútbol nada se cierra antes de tiempo.

Ya en el descuento, a los 45 minutos del segundo tiempo, Iker Zufiaurre aprovechó una pelota en el área y definió con seguridad para marcar el 2-1. El gol le puso suspenso al cierre, aunque no modificó el destino.

El pitazo final desató el festejo de Vélez, que sumó una victoria valiosa para seguir prendido arriba y ratificar su solidez en casa. Para Boca, en cambio, fue un paso en falso que obliga a ajustar piezas rápidamente si pretende mantenerse en la pelea.

En Liniers hubo un nombre propio que explicó la diferencia: Matías Pellegrini. Cuando el partido pedía contundencia, apareció dos veces y resolvió la noche.