Vacas guiadas por inteligencia artificial: la tecnología sin alambrados que podría llegar al agro argentino


La incorporación de inteligencia artificial en el agro avanza a paso firme y comienza a transformar incluso actividades históricas como la ganadería. Una nueva tecnología permite manejar el ganado sin alambrados físicos, utilizando cercas virtuales que se controlan desde el celular, lo que podría modificar profundamente la dinámica de trabajo en los establecimientos rurales.

La innovación fue desarrollada por la startup Halter, que creó collares inteligentes capaces de guiar el movimiento de los animales mediante estímulos sonoros y vibraciones. De esta forma, los productores pueden definir desde una aplicación móvil dónde pastorean las vacas y cuándo deben moverse de un potrero a otro, sin necesidad de infraestructura tradicional.

Tras consolidar su presencia en mercados como Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, la empresa ya mira hacia Sudamérica. En ese proceso de expansión, Argentina, Brasil y Uruguay aparecen como los próximos destinos, impulsados por la escala de sus sistemas ganaderos y la importancia de la actividad en sus economías rurales.

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Una startup que nació en un tambo

La empresa que incorporó esta inteligencia artificial fue fundada en 2016 por Craig Piggott, un ingeniero que creció en un establecimiento lechero y decidió aplicar tecnología de punta a uno de los desafíos más clásicos del campo: mejorar el manejo del ganado reduciendo costos, infraestructura y tiempo de trabajo.

El corazón del sistema es el llamado “Cowgorithm”, una plataforma que combina GPS, sensores solares e inteligencia artificial para monitorear a cada animal. A través de los collares, el sistema genera más de 1.000 datos por minuto, lo que permite seguir en tiempo real la ubicación y el comportamiento del ganado.

Además de crear cercas virtuales, la tecnología permite detectar cambios en la actividad de los animales y anticipar posibles problemas sanitarios, ofreciendo información valiosa para mejorar la gestión del rodeo.

Cómo funciona el sistema en el campo

El funcionamiento comienza con un período de adaptación para los animales. Durante esa etapa, los collares emiten sonidos y vibraciones que ayudan al ganado a asociar ciertos estímulos con límites o movimientos, generando un aprendizaje gradual.

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En caso de que el animal ignore esas señales, el sistema de inteligencia artificial puede emitir un estímulo eléctrico leve que refuerza el límite virtual, hasta que la hacienda incorpora el comportamiento esperado.

Una vez completado ese proceso, el manejo pasa a ser completamente digital. El productor puede diseñar potreros virtuales, mover el ganado o reorganizar el pastoreo directamente desde el teléfono, lo que permite aplicar estrategias de manejo más flexibles y dinámicas.

Ahorro de infraestructura y trabajo

Uno de los principales atractivos de la inteligencia artificial es su impacto en la operación diaria del establecimiento. Al eliminar la necesidad de instalar o mantener alambrados, el sistema puede reducir de manera significativa los costos de infraestructura.

Según datos de la empresa, los productores que utilizan esta herramienta de inteligencia artificial logran ahorrar hasta 40 horas semanales de trabajo por establecimiento, un aspecto especialmente relevante en sistemas donde la disponibilidad de mano de obra es limitada.

La adopción del sistema creció con rapidez en los últimos años. Actualmente, la tecnología ya se utiliza en más de 5.000 campos y gestiona entre 500.000 y 650.000 cabezas de ganado en distintos países.

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Un modelo tecnológico que atrae inversiones

El sistema funciona mediante una suscripción mensual que oscila entre 5 y 8 dólares por animal, lo que incluye el uso del collar, el monitoreo permanente y el acceso a la plataforma digital. El crecimiento de la compañía también despertó el interés de inversores tecnológicos. Entre ellos aparece el fondo Founders Fund, con base en Silicon Valley, que apostó por el desarrollo de la startup.

Gracias a ese respaldo financiero, la empresa alcanzó una valuación cercana a los 2.000 millones de dólares, consolidándose como una de las compañías tecnológicas más prometedoras del ecosistema agtech.

Con la mirada puesta en Sudamérica, la posible llegada de esta tecnología al Cono Sur podría abrir una nueva etapa en la digitalización de la ganadería, donde el manejo del ganado se combine cada vez más con inteligencia artificial, sensores y plataformas digitales.