Trigo récord: una campaña para celebrar en medio de un escenario desafiante
El trigo argentino despide el año con cifras que invitan al brindis, con una producción que no deja de sorprender por su magnitud. Aunque los precios internacionales no acompañan el esfuerzo productivo, los números de la actual campaña consolidan un resultado histórico que difícilmente pase desapercibido. La producción sigue creciendo y supera, una vez más, las proyecciones previas.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires volvió a sorprender al mercado al elevar su estimación de cosecha a casi 28 millones de toneladas, un dato que confirma que el trigo atraviesa una de las mejores campañas de su historia. El excelente desempeño se explica por rindes elevados y condiciones climáticas que favorecieron el desarrollo del cultivo en gran parte del país.
El informe que volvió a elevar las expectativas
De manera excepcional, la Bolsa porteña adelantó la publicación de su Panorama Agrícola Semanal (PAS) debido al feriado del 1° de enero, rompiendo la rutina habitual de los jueves. El anticipo llegó acompañado de una noticia clave para el sector: una nueva corrección al alza en el volumen de producción de trigo.
Según el informe, la cosecha ya cubre el 92,8 % del área apta, con apenas los últimos lotes pendientes de recolección. El rinde promedio nacional se ubica en 43,2 quintales por hectárea, mientras que el volumen recolectado alcanza los 25,8 millones de toneladas, cifras que reflejan el excelente desempeño del trigo.

Rendimientos históricos que explican el salto productivo
El motor principal de este crecimiento se encuentra en el sur del área agrícola, con especial protagonismo del centro y sudeste bonaerense. En estas regiones, la generalización de las labores de cosecha de trigo continúa arrojando rendimientos iguales o incluso superiores a los máximos históricos registrados hasta el momento.
Este diferencial productivo fue el argumento central para que la Bolsa sume otras 700.000 toneladas de trigo a su proyección, llevando el volumen total estimado a 27,8 millones de toneladas. La cifra se alinea con los cálculos de la Bolsa de Comercio de Rosario y supera las estimaciones oficiales vigentes.
El final de la cosecha y el contexto del mercado
Si las condiciones climáticas se mantienen favorables, la recolección podría finalizar hacia mediados del próximo mes, completando una campaña que ya quedó marcada como una de las más productivas de la historia reciente del trigo argentino.

El contraste aparece en el frente comercial, donde los precios no reflejan el esfuerzo ni el volumen alcanzado. Aun así, los productores encuentran motivos para celebrar un logro productivo que fortalece al cereal como uno de los pilares del sistema agrícola nacional.
El resto de los cultivos
El PAS también muestra un panorama alentador para otros cultivos estratégicos. En soja, la siembra alcanza el 82% del área proyectada, con más del 96% de los lotes en condición Normal o Buena, respaldados por una adecuada disponibilidad hídrica en casi toda la región agrícola.
En maíz, la implantación cubre el 84,2% del total previsto, con un 83,1% del cultivo en condición Buena o Excelente. El maíz temprano avanza en su período crítico con una oferta de agua que continúa acompañando el desarrollo del cultivo.

Girasol y sorgo: avances con matices
El girasol muestra un inicio de cosecha condicionado por las lluvias, con apenas el 6,9% del área recolectada. Mientras en el NEA los rendimientos se ubican por encima de los máximos históricos, en el centro-norte de Santa Fe los primeros lotes reflejan valores más bajos, aunque se espera una mejora progresiva.
El sorgo, por su parte, avanza con la siembra en un 67,9% de la superficie proyectada, con diferencias regionales marcadas por la disponibilidad hídrica. En general, los cuadros implantados muestran un desarrollo favorable, completando un escenario agrícola que deja razones claras para el optimismo.
