Trigo 2026: la mayor cosecha global eleva los stocks y enfría las expectativas de precios
El mercado internacional del trigo atraviesa un momento de clara sobreoferta, de acuerdo con el último informe de oferta y demanda del USDA correspondiente a enero 2026. La entidad elevó nuevamente su estimación de producción global, impulsada principalmente por mayores cosechas en los principales países exportadores, lo que derivó en un aumento significativo de los stocks finales y una presión adicional sobre los precios.
Qué dice le informe del USDA sobre el trigo en 2026
Para la campaña 2025/26, los stocks finales mundiales de trigo fueron ajustados al alza en 3,5 millones de toneladas, alcanzando las 278,3 millones. Este incremento responde a una producción más voluminosa en países clave como Argentina, Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos, que no fue compensada por un crecimiento equivalente de la demanda global.

En el caso argentino, el USDA sorprendió con una fuerte corrección alcista. La producción nacional de trigo fue estimada en 27,5 millones de toneladas, lo que implica un aumento de 3,5 millones respecto del informe de diciembre. Este salto productivo se traduce, además, en una mejora sustancial de la capacidad exportadora: las exportaciones fueron incrementadas en 16 millones de toneladas, mientras que los stocks finales se ubicarían en torno a los 6 millones.
Los datos de avance de cosecha y condición del cultivo respaldan este escenario. Los relevamientos muestran un buen desempeño agronómico a lo largo del ciclo, con rendimientos que superaron las expectativas iniciales en varias regiones productivas. Sin embargo, el impacto positivo desde lo productivo se diluye en un mercado internacional saturado de oferta.

A nivel comercial, la abundancia de trigo en los principales orígenes exportadores limita la posibilidad de mejoras de precios sostenidas. Rusia continúa siendo un actor dominante, con una producción elevada y una agresiva estrategia de ventas externas, mientras que la Unión Europea también aporta grandes volúmenes al mercado.
Para el productor argentino, el desafío pasa por capturar oportunidades comerciales en un contexto de alta competencia internacional. La logística, el timing de ventas y la elección de destinos se vuelven variables clave para defender márgenes, especialmente en un escenario donde la relación stock/consumo global se mantiene en niveles elevados.
De cara a los próximos meses, el mercado seguirá de cerca la evolución de la demanda en el norte de África y Medio Oriente, regiones clave para el trigo argentino. No obstante, con una cosecha global abundante y stocks en aumento, el trigo enfrenta un comienzo de año marcado por la prudencia y la necesidad de una gestión comercial fina para transformar una muy buena campaña productiva en resultados económicos positivos.
