Trigo 2025/26: tras el récord productivo, Argentina rompe marcas en exportaciones
La campaña de trigo 2025/26 no solo quedará en la historia por su cosecha récord: también está marcando un antes y un después en el plano comercial. En apenas tres meses, la Argentina logró un volumen de exportaciones inédito para este tramo del ciclo, apoyado en una producción sin precedentes y en una competitividad FOB que le permitió ganar mercados en un contexto internacional exigente.
Entre diciembre y febrero, las exportaciones acumularon 9,4 millones de toneladas (Mt). El dato impresiona por partida doble: supera en 4,6 Mt el registro del mismo período del ciclo anterior y se ubica 87% por encima del promedio de los últimos cinco años. Se trata del mejor arranque exportador del que se tenga registro para esta etapa de la campaña.
El posicionamiento argentino fue determinante. De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el precio de exportación argentino se mantuvo como el más competitivo del mercado FOB desde fines de 2025 hasta la actualidad. Esa ventana de oportunidad permitió capturar demanda en múltiples destinos, especialmente en Asia.

Vietnam, Indonesia y Bangladesh concentraron el 54% de las exportaciones en los primeros meses de campaña. Si se incluye la programación del resto de febrero, hacia esos tres destinos se dirigirán más de 5 Mt. La diversificación geográfica y la agresividad comercial fueron claves para sostener el ritmo de embarques.
El dinamismo no se limita a lo ya despachado. Los compromisos asumidos alcanzan 15,3 Mt correspondientes a la campaña 2025/26, lo que equivale al 55% de la cosecha total. En otras palabras, más de la mitad del trigo ya tiene destino comercial definido, mientras que el 45% restante aún espera condiciones de mercado para su venta.
Una oferta total de trigo que redefine el mapa productivo
El impulso exportador encuentra respaldo en una producción histórica. La cosecha 2025/26 alcanzó 27,7 Mt, nuevo récord absoluto para el cultivo en el país. El salto productivo respondió a un rendimiento promedio nacional de 41 quintales por hectárea, con un crecimiento interanual del 34,7% y marcas que superaron el récord previo.

Si a ese volumen se le suman los stocks iniciales, la oferta total de la campaña asciende a 31,1 Mt, un 50% más que el promedio de la última década. Este dato no solo amplía el saldo exportable, sino que también reconfigura la dinámica regional y logística del cereal.
La Región Central explica el mayor crecimiento y concentra el 71% del total nacional, con 19,8 Mt y un aumento interanual del 58%. En contraste, la Región Sur mantiene un volumen cercano a 6,9 Mt, prácticamente estable frente al ciclo anterior, aunque con menor participación relativa en el total.
Esta nueva configuración productiva tiene impacto directo sobre la infraestructura portuaria y el flujo de mercadería hacia los principales nodos de embarque.

Logística al límite y protagonismo del Gran Rosario
Del total exportado proyectado, 11,5 Mt saldrían desde terminales de la Región Central. Dentro de ese esquema, el Gran Rosario se encamina a despachar 11,2 Mt, lo que constituiría un máximo histórico para esa zona. En paralelo, se estiman 4,5 Mt desde la Región Sur y 0,5 Mt desde la Región Norte.
El mayor peso relativo del centro del país implica una presión adicional sobre la logística terrestre y portuaria, con picos de ingreso de camiones y necesidad de coordinación en almacenamiento y embarques. La eficiencia en estos tramos resulta clave para sostener la competitividad FOB que permitió el fuerte arranque exportador.
El desafío que viene
La campaña 2025/26 exhibe un fenómeno poco frecuente: récord productivo y récord exportador en simultáneo. La combinación de altos rindes, amplia oferta total y precios competitivos permitió acelerar ventas y ganar mercados en los primeros meses.

Sin embargo, el escenario internacional continúa mostrando elevada oferta global, lo que obliga a administrar estratégicamente el volumen aún no comercializado. Sostener la competitividad en precio, capturar premios por calidad y optimizar la logística serán factores determinantes en los próximos meses.
Argentina ya marcó un hito en toneladas embarcadas y comprometidas. El desafío ahora será transformar ese liderazgo coyuntural en una estrategia sostenida que consolide mercados y genere mayor valor agregado para toda la cadena triguera.
