El tractor más rápido del mundo: JCB y una hazaña histórica de ingeniería
La empresa británica JCB ingresó al Libro Guinness de los Récords al impulsar al Fastrac Two, un tractor especialmente modificado, a una velocidad media certificada de 217,6 km/h, alcanzada durante una prueba realizada en el aeródromo de Elvington, en Yorkshire. La marca superó su propio récord previo, establecido meses antes, cuando el Fastrac One había logrado 166,7 km/h. El hito no solo afianza la reputación de la compañía como un referente mundial en innovación, sino que expone el potencial técnico de un vehículo que nació como un proyecto experimental.
El Fastrac Two alcanzó un pico superior a los 240 km/h, convirtiéndose oficialmente en el tractor más rápido del mundo. Aunque se basa en el modelo comercial JCB Fastrac, fue concebido para funcionar como una plataforma de demostración tecnológica. El piloto encargado de comandarlo fue Guy Martin, quien también había guiado al Fastrac One en su récord previo. Su conducción permitió consolidar un logro que JCB describe como un avance significativo en ingeniería aplicada a maquinaria pesada.
Un motor diseñado para romper límites
En el corazón de la máquina se encuentra un motor JCB Dieselmax de 7,2 litros y 6 cilindros, capaz de producir 1.016 CV y un torque de 2.500 Nm. Estos valores se alejan ampliamente de los requeridos en el ámbito agrícola y demuestran el enfoque experimental del proyecto. El equipo responsable del desarrollo trabajó para reducir el peso total a 5.000 kg, aproximadamente un 10% menos que su predecesor, lo que permitió optimizar la aceleración y la estabilidad del tractor durante la prueba.
Cada modificación tuvo como objetivo lograr un equilibrio entre potencia, seguridad y aerodinámica. La estructura reforzada, que incluye una jaula antivuelco aprobada por la FIA, un arnés de seis puntos y un sistema combinado de freno hidráulico y neumático, permitió garantizar que el tractor pudiera operar de manera segura a velocidades propias de un vehículo de competición. Esta combinación de potencia extrema y tecnología de protección fue clave para completar la prueba sin incidentes.

La aerodinámica como clave del récord
Uno de los pilares del proyecto fue el trabajo aerodinámico realizado junto a Williams Advanced Engineering, con la colaboración del especialista Rob Smedley. El diseño de la carrocería fue sometido a análisis de dinámica de fluidos y ajustes estructurales que permitieron reducir la resistencia al viento en un 10% respecto del Fastrac One. Este avance fue esencial para que el tractor pudiera alcanzar una velocidad comparable a la de automóviles deportivos.
Las modificaciones incluyeron una cabina 200 mm más baja y 300 mm más estrecha, deflectores completamente nuevos y la incorporación de un divisor frontal, una placa protectora y un difusor trasero. Toda la estructura del tractor fue construida 200 mm más baja en comparación con el modelo estándar. Estos ajustes se tradujeron en un flujo de aire más limpio y un comportamiento más estable a alta velocidad, factores determinantes para el éxito del intento.

Un escenario histórico para un logro sin precedentes
El aeródromo de Elvington, donde se realizaron ambos récords, posee una de las pistas más extensas del Reino Unido, con tres kilómetros de longitud. Originalmente utilizado por la RAF durante la Segunda Guerra Mundial, se ha convertido en un sitio habitual para pruebas de velocidad y desafíos mecánicos. Su superficie ancha y recta ofrece condiciones ideales para intentos de alta precisión como el de JCB.
Tras completar la hazaña, Guy Martin destacó públicamente el trabajo del equipo: “Esto es una obra de arte. Yo solo fui una pieza pequeña del proyecto, pero fue un gran honor conducirlo”, afirmó. La combinación de ingeniería británica, un piloto experimentado y un escenario icónico dio como resultado un nuevo récord mundial que demuestra hasta dónde puede llegar la innovación incluso en máquinas tradicionalmente asociadas al trabajo rural.
