Tigre pisó fuerte en casa y profundizó la crisis de Racing
Tigre consiguió una victoria contundente por 3 a 1 frente a Racing y dejó al descubierto todas las grietas de un equipo que no logra reaccionar en el Torneo Apertura. El Matador fue superior de principio a fin, aprovechó cada error defensivo de la Academia y celebró con un golazo incluido de Gonzalo “Pity” Martínez, que tuvo un debut soñado.
Para Racing, la noche fue una continuidad de un proceso que parece ir en caída libre. Sumó su tercera derrota consecutiva en el campeonato, volvió a mostrar falencias alarmantes en defensa y terminó el partido envuelto en murmullos e incertidumbre. Aquella imagen del equipo competitivo que supo llegar lejos en la Copa Libertadores parece hoy apenas un recuerdo lejano.
Un Racing irreconocible y sin respuestas
El presente de la Academia es preocupante. Cada encuentro deja la sensación de un equipo más frágil, sin confianza y con errores que se repiten partido tras partido. La identidad que supo caracterizar al Racing de Gustavo Costas se diluyó, y ni siquiera el empuje anímico alcanza para disimular las falencias futbolísticas.
Jugadores que fueron pilares en otros momentos hoy atraviesan un nivel muy bajo. Sosa y Cambeses, dos nombres que simbolizaban seguridad, tuvieron una noche para el olvido en la cancha de Tigre, con fallas decisivas que influyeron directamente en el resultado. A eso se suma un cuerpo técnico que aún no logra ensamblar a los refuerzos y parece desorientado ante el mal momento.

Tigre: oportunismo, eficacia y orden
Del otro lado, Tigre hizo exactamente lo que el partido pedía. Con un planteo simple pero efectivo, explotó cada desajuste defensivo de Racing y sacó provecho de una línea defensiva mal parada y sin coordinación. El equipo de Diego Dabove entendió rápido por dónde estaba el negocio. Los dos atacantes del Matador impusieron su potencia y fueron un dolor de cabeza toda la noche.
El primer gol nació de un error grosero: un mal cabezazo de Sosa derivó en un pelotazo largo que encontró mal perfilada a la defensa. Romero recorrió medio campo, dejó en el camino a Cambeses y definió con categoría para abrir el marcador. Fue una postal repetida a lo largo de la noche: correr, presionar y castigar cada error de Racing.
Errores en cadena y un golpe tras otro
Racing tuvo su momento en el partido cuando logró empatar, pero ni siquiera allí pudo corregir sus desajustes. Con el 1-1 y el envión anímico a favor, volvió a fallar de manera infantil. Otro pelotazo largo, otra desatención de Sosa y un remate de Russo que se coló entre las piernas de Cambeses marcaron el 2-1.
El tercer tanto llegó en tiempo adicionado y terminó de sellar la historia. Pardo regaló la espalda con la defensa alta y el Pity Martínez hizo el resto, con una corrida larga y una definición exquisita para poner el 3-1. Fue el broche de oro para una noche perfecta del Matador y un inicio de torneo que ilusiona, con dos triunfos y un empate.

Costas, refuerzos y un futuro incierto
El cierre del partido dejó más preguntas que respuestas en Racing. La salida de Miljevic y Carboni a los 60 minutos evidenció que los refuerzos aún no encajan en la idea del entrenador. El equipo perdió su esencia histórica: presionar, pelear la segunda pelota y ser intenso sin necesidad de tener la posesión.
Hoy, Racing no tiene una idea clara ni una identidad definida. Gustavo Costas atraviesa su momento más delicado desde su regreso y el equipo se encuentra último en el torneo, un escenario impensado incluso para los más pesimistas. Tigre festeja, Racing se preocupa, y el campeonato recién empieza a mostrar sus primeras sentencias.
