TC: Canapino remontó y se quedó con una final electrizante en Neuquén


Agustín Canapino protagonizó una remontada memorable y se quedó con la victoria en la tercera fecha del Turismo Carretera, disputada este domingo en el Autódromo Parque Provincia de Neuquén, en Centenario, en el marco de la “Copa Foton del TC”. El piloto del equipo AXION Energy Sport, al mando de su Chevrolet Camaro, firmó su 22º triunfo en la categoría y logró cortar una racha adversa de dos abandonos consecutivos en El Calafate y Viedma. En una carrera cargada de incidentes, neutralizaciones y maniobras al límite, Christian Ledesma (Chevrolet Camaro) finalizó segundo e Ignacio Faín (Torino) completó el podio, en una final que mantuvo la emoción hasta el último giro.

El vigente campeón de la categoría tuvo un fin de semana que fue claramente de menor a mayor. Tras un comienzo complicado en los entrenamientos, donde protagonizó un trompo y despiste, Canapino logró recomponerse con el paso de las sesiones. En clasificación quedó 11º a 0s725 del poleman y luego avanzó hasta el segundo puesto en su serie.

Sin embargo, la verdadera demostración de su potencial llegó en la final, donde largó desde la quinta posición y ejecutó una remontada precisa para adueñarse de la victoria, volviendo así a lo más alto del podio por primera vez desde la última fecha del campeonato pasado en La Plata, escenario donde había sellado su quinto título en la categoría.

Agustín Canapino, Guillermo Ortelli, TC, Chevrolet
Foto: ACTC

Un triunfo que lo mete en la tabla de grandes ganadores

Con esta conquista, Canapino alcanzó las 22 victorias en el Turismo Carretera, igualando la marca de Carlos Pairetti y ubicándose entre los 15 pilotos más ganadores en la historia de la “máxima”. Además, el arrecifeño sumó un logro particular: se convirtió en el primer piloto en repetir victoria en el circuito neuquino, donde ya había festejado en 2016 cuando competía con una Chevy.

El resultado también significó una reivindicación para Canapino luego de un inicio de temporada irregular. Los abandonos sufridos en las fechas anteriores en El Calafate y Viedma habían complicado su arranque de campeonato, por lo que este triunfo representa un impulso clave para recuperar terreno en la lucha por el torneo.

Agustín Canapino, Christian Ledesma, TC en Neuquén
Foto: ACTC

Una carrera intensa, con polémicas y múltiples neutralizaciones

La final tuvo un comienzo vibrante con Matías Rossi (Toyota Camry) y Juan Tomás Catalán Magni (Toyota Camry) largando desde la primera fila. Ambos protagonizaron una intensa disputa en los primeros metros, aunque fue Rossi quien logró prevalecer para adueñarse de la punta en las primeras vueltas. Detrás se acomodaron Christian Ledesma, Marcos Landa y Agustín Canapino, conformando un competitivo grupo perseguidor que se mantuvo muy cerca del líder.

La primera situación de tensión apareció alrededor de la octava vuelta, cuando Catalán Magni reportó por radio una posible pinchadura en el neumático trasero izquierdo. Aunque el piloto perdió algo de ritmo, el equipo decidió mantenerlo en pista tras comprobar que se trataba solo de una sensación. Poco después, la carrera se neutralizó debido a algunos despistes que obligaron a la intervención del auto de seguridad, lo que compactó nuevamente el pelotón.

Tras el relanzamiento, Rossi y Catalán Magni volvieron a batallar rueda a rueda, pero un problema en el motor del piloto de Arrecifes lo dejó con menor velocidad en plena recta. Ledesma, Landa y Canapino debieron esquivarlo y llegaron prácticamente en simultáneo a una curva, protagonizando un toque entre los tres que generó fuerte polémica una vez finalizada la competencia. El incidente desencadenó un efecto dominó con varios autos involucrados en choques y despistes, situación que obligó a una nueva neutralización en la vuelta 12.

Agustín Canapino
Foto: ACTC

El golpe de escena que cambió la historia de la final

El momento decisivo de la carrera llegó en la vuelta 19. Cuando Rossi lideraba con autoridad, sufrió la rotura del neumático delantero derecho, lo que lo obligó a abandonar y dejó el camino libre para un cambio total en el liderazgo. En ese instante, Canapino aprovechó la oportunidad con precisión quirúrgica: superó primero a Ignacio Faín y luego a Jonatan Castellano para quedarse con la punta.

A partir de ese momento, Canapino administró la ventaja con solidez y controló los intentos de sus perseguidores hasta recibir la bandera a cuadros. La victoria terminó sellando una remontada tan inesperada como contundente, en una final marcada por la imprevisibilidad y los cambios permanentes en la punta.