El stock bovino volvió a caer y la Argentina perdió 3,3 millones de cabezas en tres años
La ganadería argentina volvió a registrar una caída en su stock bovino durante 2025. Según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, el rodeo nacional perdió 704.000 cabezas en el último año, lo que representa una baja del 1,36% respecto de 2024. De esta manera, al 31 de diciembre de 2025 el país contaba con 50.920.790 animales, de acuerdo con el relevamiento elaborado a partir del Sistema Informático de Gestión de Sanidad Animal (Sigsa) del Senasa.
La reducción del stock bovino se suma a una tendencia que se viene registrando en los últimos años. Entre 2022 y 2025 la Argentina perdió cerca de 3,3 millones de cabezas, en un período marcado por factores climáticos adversos y cambios en el contexto económico de la actividad. El dato se conoció en un escenario de buenos precios para la hacienda y sin restricciones vigentes para exportar carne vacuna.
La pérdida de vientres y su impacto
El analista ganadero Víctor Tonelli explicó a LA NACIÓN que una parte importante de la caída del stock bovino se debe a la reducción en el número de vientres, es decir, vacas destinadas a la reproducción. Según detalló, de los 3,3 millones de animales perdidos en los últimos tres años, unos 1,44 millones fueron vacas.
Para el especialista, la merma del stock bovino estuvo vinculada principalmente a las condiciones climáticas y a las políticas aplicadas en años anteriores, que afectaron la rentabilidad de la actividad. La sequía de 2022 obligó a muchos productores a vender hacienda, mientras que en 2023 también incidieron restricciones a la exportación de varios cortes populares de carne.
Según Tonelli, recién hacia fines de 2024 los precios comenzaron a mostrar una mejora para el productor, lo que permitió recuperar incentivos para la actividad.

Cambios en la estrategia de los productores
Durante 2025, a pesar de los mejores valores de la hacienda, las fuertes lluvias registradas en otoño e invierno en algunas regiones forzaron el envío anticipado de animales a faena, lo que también contribuyó a la reducción del stock bovino.
Sin embargo, hacia la primavera comenzó a observarse un cambio en la estrategia productiva. Con precios firmes y un escenario de exportaciones abiertas, muchos productores iniciaron un proceso de retención de hacienda para recomponer el rodeo.
De acuerdo con Tonelli, este ciclo podría extenderse al menos durante tres años, lo que implicará una menor oferta de animales para faena hasta que la recuperación del stock bovino comience a reflejarse en la producción.

Los principales indicadores del rodeo
El informe oficial también analizó la evolución de las distintas categorías. En el caso de los terneros y terneras, el stock alcanzó 14.405.022 cabezas, lo que implicó una caída de 198.000 animales, equivalente al 1,4% respecto del año anterior.
Pese a esta baja, el reporte destacó la mejora en la relación ternero/vaca, uno de los indicadores clave de la eficiencia reproductiva. Este índice se ubicó en 65,2%, por encima del promedio histórico de 62,3% registrado entre 2007 y 2025.
Además, durante 2025 se registró una caída en la cantidad de vientres —vacas y vaquillonas— de 516.000 cabezas, equivalente al 1,8%, vinculada al nivel de faena de hembras del último año.

Perspectivas para la actividad
A pesar de la reducción del rodeo total, el informe oficial señaló que las perspectivas para la ganadería son favorables. La demanda sostenida, los buenos precios de la hacienda y los márgenes económicos positivos generan condiciones para que el sector avance en una recuperación del stock bovino.
En ese contexto, y considerando los tiempos biológicos propios de la producción bovina, se espera que el proceso de retención iniciado por los productores permita mejorar la productividad y recuperar gradualmente el tamaño del rodeo en los próximos años.
