La leche en polvo impulsó un salto exportador del 57,6% del sector lácteo
El sector lácteo argentino inició 2026 con un marcado dinamismo en los mercados internacionales. Según el último informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en enero se exportaron 38.992 toneladas de productos lácteos, lo que representó un crecimiento interanual del 31,8% en volumen respecto del mismo mes de 2025. La cifra refleja un sólido desempeño de la cadena en el comercio exterior, consolidando una tendencia de recuperación que ya se había insinuado en los últimos tramos del año pasado.
No obstante, el desempeño mensual del sector lácteo mostró una contracara. En comparación con diciembre, los embarques registraron una caída del 22,9% en volumen y del 22,2% en divisas, un comportamiento que responde a factores estacionales y a la dinámica habitual del comercio exterior en el arranque del año. A pesar de esta baja puntual, el balance interanual dejó en evidencia un escenario expansivo para la actividad exportadora.
La leche en polvo, motor del crecimiento
Por rubros, las leches en polvo lideraron el salto interanual con un incremento del 57,6%, convirtiéndose en el principal sostén del crecimiento del sector lácteo. Este desempeño fue determinante para explicar el repunte general de las exportaciones, en un contexto de mayor demanda internacional y recuperación de volúmenes tras un enero 2025 particularmente débil.
Detrás de la leche en polvo se ubicaron los quesos, cuyas ventas externas crecieron un 30,4% interanual, mientras que los productos confidenciales avanzaron 29,8%. En contraste, el resto de las categorías mostró una retracción del 5% frente al mismo mes del año pasado. La heterogeneidad entre segmentos evidencia un mercado externo selectivo, donde algunos productos logran capitalizar mejor las oportunidades comerciales.

En la composición de los embarques, la leche en polvo entera se consolidó como el producto más exportado, con el 31,9% del volumen total. Le siguieron la mozzarella, el suero y la leche en polvo descremada, confirmando el peso estructural que mantiene este complejo dentro de la matriz exportadora del sector lácteo.
Más divisas, pero con precios en baja
En términos de ingresos, las exportaciones totalizaron US$ 147,3 millones, cifra que implicó una suba interanual del 26,6%. Medido en litros de leche equivalente (LLEq), el volumen exportado alcanzó los 281 millones, con un incremento del 28,2% respecto de enero de 2025. Estas ventas representaron el 29,1% de la producción total del mes, lo que confirma la fuerte inserción externa de la cadena.
Al analizar la distribución del valor exportado, la leche en polvo volvió a encabezar el ranking con el 42,4% de las divisas generadas. El segmento de quesos explicó el 14,6% de los ingresos, mientras que el 5,4% correspondió a productos procesados como dulce de leche, manteca, aceite butírico y suero. Los productos confidenciales concentraron el 49,6% restante del sector lácteo, categoría que incluye lactosa, caseína y yogures.

Sin embargo, el informe también advirtió sobre una baja en los precios internacionales. El valor promedio de exportación cayó 4% interanual y se ubicó en US$ 3.778 por tonelada, reflejando un escenario de mayor competencia global para el sector lácteo. En el caso específico de las leches en polvo, el precio promedio descendió 11,7%, hasta los US$ 3.492 por tonelada. Aun así, el fuerte aumento de volumen permitió compensar parcialmente la caída de precios.
Brasil y Argelia, destinos clave
En el mapa de destinos, Brasil y Argelia lideraron las compras y concentraron el 60,1% del volumen total exportado. La fuerte participación de estos mercados consolida su rol estratégico para el sector lácteo argentino y explica buena parte del dinamismo observado en enero.
El desempeño del primer mes del año marca un punto de partida alentador para 2026. El crecimiento en volumen, impulsado principalmente por la leche en polvo, confirma la capacidad de reacción del sector, aunque el desafío seguirá siendo mejorar los precios promedio y diversificar destinos para sostener la rentabilidad en el mediano plazo.
