Santa Fe refuerza los controles viales y endurece sanciones al transporte con sobrecarga
La provincia de Santa Fe decidió avanzar con mayor firmeza contra una práctica que desde hace años genera preocupación en el sector vial y logístico: el exceso de peso en camiones, especialmente en corredores estratégicos vinculados al agro. En el marco del Operativo Verano y en paralelo a un ambicioso plan de obras para mejorar el acceso a los puertos, el gobierno provincial anunció controles más estrictos y sanciones más severas para quienes incumplan la normativa vigente.
Las autoridades de Santa Fe advirtieron que la sobrecarga no solo afecta la infraestructura, sino que también pone en riesgo la seguridad vial. Según datos oficiales, el deterioro provocado por camiones que circulan con peso excedido redujo la vida útil del pavimento de 10 a apenas 4 años, e incluso menos en algunos tramos críticos.
Un problema estructural que acelera el deterioro de las rutas
Desde Santa Fe explicaron que el tránsito pesado con exceso de carga es uno de los factores que más impacta en el desgaste prematuro del asfalto. Cada tonelada adicional acelera la formación de baches, deformaciones y roturas, generando un círculo vicioso de reparaciones constantes y altos costos de mantenimiento.
En este sentido, remarcaron que la decisión de endurecer las sanciones no es una medida aislada ni coyuntural. Aunque fue anunciada en el marco del Operativo Verano, se trata de una política sostenida en el tiempo, orientada a proteger la infraestructura vial y garantizar corredores más seguros y eficientes.

Los controles estarán a cargo de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) y la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), que desde el lunes 5 de enero intensificarán los operativos de fiscalización del peso de los camiones en rutas provinciales y accesos clave.
Riesgos viales y maniobras peligrosas
Más allá del daño al pavimento, el gobierno de Santa Fe puso el foco en los riesgos directos para la seguridad vial. “El tránsito de camiones con exceso de carga es una transgresión grave, comparable a otras infracciones que ponen en peligro a los usuarios de las rutas”, señalaron desde la comunicación oficial.
Circular con sobrepeso provoca cambios en el comportamiento dinámico del vehículo, lo que se traduce en mayores distancias de frenado, reacciones más lentas ante maniobras bruscas y menor estabilidad general. Esto se vuelve especialmente peligroso en rutas con calzadas deterioradas, donde aumentan las posibilidades de siniestros.
Entre las principales anomalías detectadas al conducir con carga excesiva, las autoridades enumeraron: alteraciones en la dinámica del vehículo, afectación de los sistemas electrónicos de seguridad, mayor desgaste de neumáticos y componentes, aceleración más lenta y modificaciones en el centro de gravedad cuando la carga se transporta en altura, lo que impacta también en la aerodinámica.

Multas más altas y sanciones ejemplificadoras
El endurecimiento del control en Santa Fe viene acompañado de multas significativamente más elevadas. Según lo establecido en la Ley Provincial 13.169, artículo 103 inciso 3, los vehículos que superen los pesos máximos permitidos podrán ser sancionados con hasta 20.000 Unidades Fijas (UF).
Cada UF equivale al 50% del menor precio de venta al público de un litro de nafta especial en estaciones YPF del Automóvil Club Argentino, lo que convierte a las sanciones en montos económicos de fuerte impacto para transportistas y empresas.
Además, los agentes estarán habilitados para retener la licencia de conducir y el vehículo cuando la gravedad de la infracción lo amerite, una medida que busca desalentar de manera efectiva la reincidencia.

Un mensaje claro al transporte de cargas
Con esta decisión, Santa Fe envía una señal contundente al sector del transporte: cuidar las rutas y la seguridad vial es una responsabilidad compartida. En una provincia clave para la salida de granos y subproductos, el desafío pasa por compatibilizar eficiencia logística con respeto por las normas.
Las autoridades de Santa Fe insistieron en que el control del exceso de peso no es una medida recaudatoria, sino una herramienta para preservar la infraestructura, reducir riesgos y garantizar rutas más seguras para todos los usuarios. En plena temporada alta de tránsito, el mensaje es claro: la sobrecarga ya no será tolerada.
