Rosario Central y River no se sacaron ventajas en Arroyito
Rosario Central y River igualaron 0-0 en el Gigante de Arroyito en un partido intenso, cambiante y con lecturas distintas según el lado desde donde se lo mire. El Canalla y el Millonario buscaron romper el cero, pero chocaron con buenas respuestas defensivas, momentos de dominio repartidos y una jugada clave que pudo cambiar la historia: un gol anulado a Sebastián Driussi en el primer tiempo por posición adelantada.
El empate, correspondiente a la tercera fecha del Torneo Apertura 2026, dejó sensaciones encontradas, especialmente para el equipo de Marcelo Gallardo, que mostró dos caras bien definidas a lo largo de los 90 minutos. Un primer tiempo convincente, con control y presencia ofensiva, y una segunda mitad donde el local creció y River debió aferrarse a su solidez defensiva para rescatar un punto valioso como visitante.
Un River dominante en el primer tiempo
Durante la primera parte, River se plantó con autoridad en Arroyito y fue claramente superior. El equipo de Gallardo manejó la pelota, presionó alto y encontró buenas asociaciones ofensivas, especialmente a partir de la conducción de Juan Fernando Quintero. Con el colombiano activo y participativo, el Millonario logró jugar cerca del área rival y generar las situaciones más claras.
El momento cúlmine llegó con el gol anulado a Driussi, tras una jugada caótica dentro del área de Jorge “Fatura” Broun. El delantero definió bien, pero el festejo se apagó rápidamente por un offside previo, dejando a River con la frustración de no poder capitalizar su mejor pasaje en el partido. Aun así, el equipo se fue al descanso con la sensación de haber hecho méritos suficientes para estar en ventaja.

El desgaste y la falta de creatividad
En el complemento, el desarrollo cambió. Rosario Central ajustó piezas, ganó intensidad y empujó a River más cerca de su propio arco. El cansancio comenzó a sentirse y la salida de Quintero marcó un antes y un después en el funcionamiento ofensivo del Millonario. Sin su principal generador de juego, River perdió claridad, profundidad y sorpresa.
Las variantes desde el banco no lograron revertir la tendencia. Salas volvió a mostrarse impreciso, Subiabre entró liviano y Galoppo y Lencina tomaron malas decisiones en los metros finales. La falta de gol y de peso ofensivo sigue siendo una preocupación para Gallardo, que ve cómo su equipo se queda sin respuestas cuando baja el ritmo de su conductor.
La fortaleza defensiva como sostén
Si algo positivo se llevó River de Rosario fue la solidez defensiva. El equipo volvió a mantener el arco en cero, una constante en este inicio de temporada: ya suma 270 minutos oficiales sin recibir goles. La dupla central respondió con firmeza, con un muy buen nivel de Lucas Martínez Quarta y un regreso más que aceptable de Paulo Díaz.
Además, Santiago Beltrán estuvo seguro cuando fue exigido. El joven arquero respondió bien en el momento de mayor presión de Central, confirmando que River cuenta con una última línea confiable para sostener resultados cuando el trámite se vuelve adverso.

Un punto que suma para ambos
Para Rosario Central, el empate también deja conclusiones. El equipo de Jorge Almirón creció en el segundo tiempo, encontró mayor influencia de sus hombres ofensivos y mostró carácter para disputar el partido ante un rival de jerarquía, a pesar de la baja temprana de Jaminton Campaz.
Para River, es un punto que vale por el contexto. En otro momento, este partido quizás se perdía, pero hoy el equipo muestra una estructura más firme. Aun con deudas ofensivas, el empate en Arroyito aparece como un punto de partida para dos equipos que siguen buscando su mejor versión.
