River empató en Mendoza mientras aguarda la llegada de Coudet


En una noche cargada de expectativas y cambios, River empató 1-1 frente a Independiente Rivadavia en el estadio Malvinas Argentinas, por la octava fecha del Torneo Apertura. Fue el primer compromiso del Millonario tras la salida de Marcelo Gallardo y tuvo a Marcelo Escudero como entrenador interino. En un contexto de transición, el equipo mostró reacción anímica para rescatar un punto en condición de visitante.

El conjunto de Núñez comenzó en desventaja y debió recomponerse ante un rival que atraviesa un presente sólido. El empate llegó en un momento clave del primer tiempo, cuando la presión del local parecía inclinar definitivamente el trámite. Mientras tanto, puertas adentro ya se trabaja en la llegada de Eduardo Coudet, quien será el encargado de iniciar una nueva etapa al frente del plantel profesional.

Beltrán, figura y sostén en el peor momento

El partido se abrió a los 20 minutos de la etapa inicial. Tras un tiro de esquina, Gonzalo Ríos aprovechó un rebote y sacó un potente zurdazo desde fuera del área que se transformó en el 1-0 para el equipo mendocino. La conquista desató el entusiasmo del público local y obligó a River a reorganizarse en medio de un clima adverso.

En ese tramo apareció la figura de Santiago Beltrán. El arquero fue determinante con tres intervenciones de alto nivel, entre ellas una atajada clave ante un cabezazo de José Florentín que pudo haber significado el segundo tanto. Su actuación resultó fundamental para mantener con vida al Millonario, que sufría en defensa y encontraba dificultades para imponer su juego en la mitad de la cancha.

River, Acuña, Independiente Rivadavia

La reacción y el desahogo de Montiel

Cuando el dominio de Independiente Rivadavia parecía consolidarse, River encontró respuestas a través del juego asociado. A los 38 minutos, Ian Subiabre desbordó por la derecha y lanzó un centro preciso al área. Gonzalo Montiel anticipó a su marcador y conectó de cabeza para sellar el 1-1, desatando el festejo visitante en Mendoza.

El lateral derecho celebró con énfasis, en una escena que reflejó la tensión acumulada tras el cierre del ciclo anterior. El empate significó un alivio emocional para el plantel, que afrontó la semana con la incertidumbre propia de un cambio de conducción técnica. La igualdad permitió llegar al descanso con otra energía y con la sensación de que el partido volvía a empezar.

Un complemento parejo y con pocas emociones

En la segunda mitad, el encuentro perdió intensidad. Ambos entrenadores movieron el banco en busca de mayor profundidad, pero las situaciones de peligro fueron escasas y el desarrollo se tornó más disputado que vistoso. River intentó adueñarse de la posesión, mientras que el conjunto mendocino apostó a la solidez defensiva y a alguna transición rápida.

El resultado no volvió a modificarse y el empate terminó ajustándose a lo visto en el campo. River mostró carácter para reponerse, aunque todavía evidenció desajustes propios de un equipo en reconstrucción, mientras que Independiente Rivadavia sostuvo su invicto y ratificó su condición de protagonista en la Zona B.

River, Subiabre. Independiente Rivadavia

La era Coudet, a la vuelta de la esquina

Más allá del punto conseguido, la atención en el mundo riverplatense está puesta en la inminente llegada de Eduardo Coudet. La dirigencia alcanzó un acuerdo económico con el Alavés de España para rescindir su contrato, y se espera que el entrenador asuma en los próximos días. El desafío será reordenar al equipo y darle una identidad clara en un torneo que ya está en marcha.

Del otro lado, el equipo dirigido por Alfredo Berti alcanzó su sexto partido sin derrotas y se mantiene como líder de la Zona B con 17 puntos sobre 24 posibles. Con Sebastián Villa como principal referencia ofensiva, Independiente Rivadavia atraviesa un momento de confianza y regularidad, consolidándose como una de las revelaciones del campeonato.

En Mendoza, River dio una muestra de resiliencia en medio de la transición. El empate no despeja todas las dudas, pero ofrece un punto de partida mientras el club se prepara para una nueva etapa bajo la conducción de Coudet.