River busca heredero: el principal candidato, el anhelo y el interino tras la era Gallardo


La salida de Marcelo Gallardo abrió un nuevo capítulo en la historia de River. Tras el anuncio del entrenador, que dirigirá su último partido ante Banfield en el Monumental, la dirigencia activó de inmediato la búsqueda de su sucesor. El fin del segundo ciclo del técnico más ganador del club obliga a redefinir el rumbo deportivo en plena temporada.

El comunicado, difundido a través de un video institucional, confirmó lo que ya se intuía tras una racha adversa: 13 derrotas en los últimos 20 partidos y tres caídas consecutivas en el torneo local. El desgaste futbolístico y la falta de resultados marcaron un cierre inesperado para una etapa que supo ser sinónimo de títulos y protagonismo internacional. Ahora, el desafío es encontrar un perfil capaz de sostener la identidad y recuperar la competitividad.

El que gusta: Pablo Aimar, una ilusión atada a los tiempos

El nombre que más consenso genera puertas adentro de River es el de Pablo Aimar. El actual integrante del cuerpo técnico de Lionel Scaloni en la selección argentina representa una apuesta por la identidad y la formación. Su conocimiento del club y su experiencia reciente en la élite internacional lo posicionan como un candidato natural para muchos dirigentes.

Desde 2022, Aimar forma parte del seleccionado campeón del mundo y participó de los logros más importantes del ciclo, incluido el título en el Mundial de Qatar. Además, su recorrido en juveniles de la AFA y su pasado como futbolista millonario fortalecen su vínculo con la filosofía riverplatense. Sin embargo, el principal obstáculo es el calendario: su compromiso con la preparación rumbo al Mundial 2026 vuelve inviable una salida inmediata. La urgencia de River no coincide con los tiempos del “Payasito”.

Coudet, River

El principal candidato: Eduardo Coudet

En el plano de las opciones concretas, el nombre que encabeza la lista es el de Eduardo Coudet. Su trayectoria y estilo ofensivo seducen a la dirigencia de River, que valora tanto su experiencia internacional como su pasado vinculado al club. Coudet reúne rodaje, carácter y una propuesta futbolística dinámica que encaja con la tradición del Monumental.

Inició su carrera en Rosario Central y logró títulos locales con Racing, además de sumar pasos por ligas competitivas como México, España y Brasil. Actualmente dirige al Deportivo Alavés, donde pelea por la permanencia en La Liga y mantiene contrato hasta mitad de año. Su disponibilidad dependerá de una negociación compleja, pero hoy es el candidato con mayores posibilidades reales.

Escudero, River

El interino: Marcelo Escudero

Mientras la comisión directiva de River define el nuevo entrenador, el equipo quedará bajo la conducción interina de Marcelo Escudero, actual técnico de la Reserva. Su misión será sostener la estabilidad del plantel en un momento deportivo sensible.

Escudero ya asumió transitoriamente en 2024 tras la salida de Martín Demichelis, antes del regreso de Gallardo. Ahora volverá a ocupar ese rol y podría dirigir el compromiso ante Independiente Rivadavia si la dirigencia no concreta antes la llegada del reemplazante definitivo. La prioridad será mantener el orden interno y preparar al equipo para afrontar el Torneo Apertura y la Copa Sudamericana con expectativas renovadas.

Otras opciones: Crespo y Solari

Entre las alternativas que analiza la dirigencia aparecen dos nombres con recorrido global: Hernán Crespo y Santiago Solari. Crespo construyó una carrera ascendente que incluyó la obtención de la Copa Sudamericana 2020 con Defensa y Justicia y un título estadual con São Paulo. Su perfil combina identificación con el club y experiencia en distintos contextos competitivos.

Hernán Crespo

No obstante, mantiene contrato vigente en Brasil hasta finales de 2026, lo que implicaría negociar una salida anticipada. Solari, en tanto, desarrolló su carrera como entrenador en el Real Madrid —donde llegó al primer equipo— y luego en el Club América de México. Su enfoque en proyectos de largo plazo y su trabajo con jóvenes talentos lo convierten en una opción atractiva para un proceso de reconstrucción.

Con el Monumental expectante y la hinchada movilizada por el adiós de Gallardo, River enfrenta una decisión estratégica. El próximo entrenador no solo deberá mejorar resultados: tendrá la tarea de administrar la herencia de una era histórica y devolverle al club el protagonismo que lo distinguió en la última década.