Récord de actividad del agro: la cadena cerró 2025 en su nivel más alto


El cierre de 2025 dejó una señal contundente para el agro argentino: la actividad de toda la cadena alcanzó en diciembre su nivel más alto desde que se elabora el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR). Impulsado por una cosecha fina histórica, un fuerte dinamismo exportador y un desempeño sólido de varios eslabones productivos, el indicador que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario marcó un aumento del 1,7% respecto de noviembre y se ubicó 11,3% por encima de diciembre de 2024.

El agro cerró un 2025 en los niveles más altos de producción

El dato confirma que el último mes del año funcionó como un verdadero punto de inflexión, con un agro que mostró capacidad de tracción incluso en un contexto de contrastes entre la producción primaria, la industria y la exportación. De las 12 series que integran el índice, seis mostraron subas mensuales y seis retrocesos, aunque el balance general fue claramente positivo. Todas las variables fueron ajustadas por estacionalidad y valores extremos, lo que permite una comparación consistente entre meses.

Agro, Ganadería, agroindustrial, actividad
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

El motor principal volvió a estar en el campo. El subíndice IACA-Cultivos, que mide la actividad vinculada a la producción de granos, registró en diciembre una suba mensual desestacionalizada del 3,3%, la tercera consecutiva, y alcanzó un nuevo récord. El avance de las labores agrícolas, tanto de siembra como de cosecha, explica buena parte de este desempeño.

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

Por el lado de la implantación, diciembre estuvo marcado por un fuerte progreso en la siembra de soja, que avanzó 44 puntos porcentuales y cerró el mes con el 90% del área nacional cubierta. También se completó la siembra de girasol, que alcanzó un área récord para la campaña 2025/26, con 2,9 millones de hectáreas, el mayor registro en lo que va del siglo. En maíz, las labores avanzaron a mejor ritmo que en años previos, luego de que el exceso de lluvias de noviembre había complicado la continuidad de los trabajos.

Sin embargo, el gran salto del indicador estuvo del lado de la cosecha fina. En trigo, si bien el porcentaje de avance se mantuvo en línea con los promedios históricos, la combinación con la mayor superficie sembrada del siglo dio como resultado un volumen de hectáreas cosechadas inédito. La producción del cereal se estima en 27,7 millones de toneladas, configurando una campaña récord, según datos de GEA-BCR. La cebada acompañó este desempeño: en diciembre se recolectó el 92% del área, con una producción también histórica, estimada en 5,6 millones de toneladas.

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

La agroindustria, en cambio, mostró una leve pausa. El subíndice IACA-Agroindustrial retrocedió 1% en diciembre respecto de noviembre, aunque se mantuvo muy cerca de los máximos históricos. La molienda conjunta de cereales y oleaginosas cayó 1,2% en el mes, principalmente por una menor industrialización de soja y girasol, ambas con descensos del 2,7%, en un contexto de elevada demanda internacional de poroto sin procesar.

Aun así, el balance anual fue contundente. En 2025 se procesaron 42,6 millones de toneladas de soja, el segundo mayor registro desde que hay datos, solo por detrás de 2016. En girasol, la molienda alcanzó 4,6 millones de toneladas, el mayor volumen en 25 años. En cereales, la molienda de trigo creció 0,9% en diciembre y cerró el año en línea con el promedio histórico, mientras que la cebada mostró un repunte mensual, aunque el acumulado anual fue el más bajo desde 2009, afectado por la menor demanda de malta.

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

La faena también mostró señales mixtas. En diciembre, el subíndice retrocedió 1,2%, afectado principalmente por una caída del 1,5% en la faena bovina. Detrás de este movimiento aparece un cambio estructural: mayor retención de hacienda, mejora en la eficiencia productiva y cierres temporales de plantas frigoríficas exportadoras por tareas de mantenimiento. Este combo contribuyó a sostener los precios. De hecho, el valor promedio del novillo en el mercado agroganadero aumentó 80,4% interanual, muy por encima de la inflación, y en términos reales alcanzó el nivel más alto, al menos, desde 1996.

En carnes alternativas, el panorama fue más favorable. La faena porcina volvió a crecer y alcanzó un nuevo máximo histórico, consolidando una tendencia alcista de largo plazo. En aviar, pese a una baja mensual, el sector cerró el año con crecimiento y expectativas positivas tras la reapertura sanitaria.

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

La lechería mostró una leve contracción mensual en diciembre, pero cerró 2025 con un aumento anual del 9,7% y la segunda mayor producción histórica, apalancada por clima favorable, buena disponibilidad forrajera y mayor productividad por vaca. No obstante, el frente internacional comienza a presionar los márgenes, con una fuerte baja en los precios globales de los lácteos.

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

Finalmente, el eslabón exportador también tuvo un cierre robusto, aunque con matices. En diciembre, las exportaciones agroindustriales retrocedieron 0,9% mensual, explicadas casi en su totalidad por menores embarques de maíz, en un contexto de fuerte competencia de Estados Unidos y Brasil. En contraste, las exportaciones de soja, trigo y lácteos alcanzaron niveles récord para un mes de diciembre, consolidando el buen momento de la cadena.

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

Así, con una producción primaria en niveles históricos, una industria que sostiene altos volúmenes y un frente externo todavía dinámico, el agro argentino cerró 2025 con una intensidad inédita. El desafío hacia adelante será sostener este nivel de actividad en un contexto climático y global que promete ser más exigente.