SENASA confirmó focos de rabia paresiante en bovinos en Corrientes y Misiones
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó la detección de dos casos positivos de rabia paresiante en bovinos en establecimientos rurales de las provincias de Corrientes y Misiones. Los diagnósticos fueron realizados por el laboratorio especializado del organismo ubicado en la localidad de Candelaria.
La confirmación de los focos de rabia paresiante activó de inmediato los protocolos sanitarios previstos para este tipo de enfermedades, con el objetivo de contener la propagación del virus y proteger tanto la producción ganadera como la salud pública. Las autoridades sanitarias también reforzaron la vigilancia epidemiológica en las zonas afectadas.
Desde el organismo nacional explicaron que la detección temprana es clave para reducir el impacto sanitario y productivo, especialmente en regiones con fuerte actividad ganadera.

El foco en Corrientes se detectó en Virasoro
Uno de los casos confirmados se registró en un establecimiento productivo de la localidad de Gobernador Ingeniero Valentín Virasoro, donde se detectaron signos clínicos compatibles con rabia paresiante en animales bovinos.
Tras la notificación del caso, técnicos del SENASA realizaron los análisis correspondientes que confirmaron la presencia del virus. A partir de ese momento, se activó el protocolo sanitario que contempla medidas de control y prevención en la zona afectada.
Entre las acciones implementadas se incluyen la identificación de animales potencialmente expuestos, el monitoreo de establecimientos cercanos y la coordinación con autoridades provinciales para reforzar las medidas de vigilancia.
En Misiones, el caso se registró en una zona sin antecedentes recientes
El segundo foco de rabia paresiante se confirmó en la provincia de Misiones, en un predio rural del municipio de Aurora, específicamente en el paraje Londero, ubicado sobre el arroyo Los Muertos.
Este episodio tiene una relevancia especial desde el punto de vista epidemiológico, ya que en esa zona no se registraban casos de rabia paresiante desde hace aproximadamente 15 años.
La reaparición de la enfermedad en ese sector motivó un refuerzo de los controles sanitarios y del monitoreo epidemiológico, con el objetivo de evitar nuevos contagios y determinar el alcance del brote.

Operativo sanitario y control del virus
Ante la confirmación de los casos, el Centro Regional Corrientes-Misiones del SENASA desplegó un operativo integral que incluye control sanitario, monitoreo epidemiológico y acciones preventivas en coordinación con productores y autoridades locales.
El protocolo contempla la delimitación de un área de riesgo alrededor de los focos detectados, la vacunación de emergencia del ganado en los establecimientos cercanos y el relevamiento de posibles contactos entre animales.
Otra de las medidas implementadas es el control de poblaciones de murciélagos hematófagos, conocidos como “vampiros”, que son los principales transmisores del virus de la rabia paresiante en el ganado.
Una enfermedad que también puede afectar a los humanos
La rabia paresiante es una enfermedad viral que afecta principalmente a bovinos y otros herbívoros, aunque también puede transmitirse a los seres humanos, por lo que se la considera una zoonosis de relevancia sanitaria.
Entre los síntomas más frecuentes que presentan los animales infectados se encuentran cambios de comportamiento, falta de coordinación motriz, parálisis progresiva y finalmente la muerte.

Por esta razón, los especialistas remarcan la importancia de actuar rápidamente ante la aparición de signos nerviosos en animales, ya que la detección temprana permite implementar medidas para evitar la expansión del virus.
Recomendaciones para productores y población
Desde el SENASA recomendaron reforzar la vacunación preventiva del ganado, una de las principales herramientas para reducir el riesgo de contagio. El esquema sugerido incluye una revacunación a los 20 días y posteriormente un refuerzo anual.
También se pidió notificar de inmediato cualquier sospecha de la enfermedad, evitar el contacto con animales que presenten síntomas compatibles y reportar la presencia de refugios de murciélagos en zonas rurales.
En el caso de las personas, las autoridades sanitarias advirtieron que ante mordeduras o contacto con animales sospechosos se debe acudir de manera urgente a un centro de salud para recibir atención médica.
Las autoridades sanitarias destacaron que la notificación oportuna y la colaboración de productores y comunidades rurales son fundamentales para contener la enfermedad y minimizar sus consecuencias tanto para la actividad ganadera como para la salud pública.
