Argentina proyecta récord de producción de girasol 2025/26 con aumento de la industrialización


La campaña de girasol 2025/26 en Argentina se perfila como una de las más dinámicas de los últimos años. Los buenos precios internacionales del aceite y márgenes auspiciosos para los productores impulsaron un crecimiento significativo de la superficie sembrada, mientras que la industrialización de semilla también muestra expectativas alentadoras. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, la siembra alcanzó 2,9 millones de hectáreas, un incremento del 28% respecto del ciclo anterior.

La demanda global, especialmente desde mercados que enfrentan problemas de oferta como la región del Mar Negro, sostuvo los precios de la oleaginosa al inicio de la siembra. A diferencia de otros granos, cuyos valores internacionales se encontraban en mínimos históricos, el girasol arrancó la campaña con niveles firmes, asegurando perspectivas favorables para los productores argentinos, destacaron los analistas.

Distribución regional y proyecciones de producción

El incremento de superficie se concentró principalmente en el norte del país, que sumó 415.000 hectáreas, más que duplicando su extensión respecto de la campaña anterior. En general, todas las regiones productivas mostraron aumentos, salvo el centro bonaerense, donde la superficie destinada al girasol se mantuvo estable. La producción nacional estimada para la campaña 2025/26 se ubica en 5,9 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento de 650.000 toneladas frente al ciclo previo, aunque los rendimientos finales aún deben confirmarse en algunas zonas.

Entre las regiones más destacadas, el NEA proyecta 1.115.000 toneladas, un aumento de 513.000 toneladas, mientras que la región Centro prevé 1.130.000 toneladas, 185.000 toneladas más que el año anterior. En la región Sur, que incluye Buenos Aires y La Pampa, se espera una producción cercana a 2,94 millones de toneladas, casi el 50% de la producción nacional, consolidándose como la principal zona productora del país.

Girasol
Foto: Informe BCR

Industrialización y consumo regional

El análisis del uso regional muestra un panorama equilibrado entre producción, consumo y exportación. Para 2025/26, se prevé que 5,4 millones de toneladas se destinen a la industria aceitera, un 16% más que en la campaña anterior y 40% por encima del promedio de los últimos cinco años. Además, se estima la exportación de 100.000 toneladas de semilla.

La región Sur, pese a ser la mayor productora, es la segunda en industrialización, proyectándose un crush de 2,05 millones de toneladas, con los principales centros de procesamiento ubicados en Bahía Blanca, Quequén y Daireaux. El excedente de esta región se estima en 0,76 millones de toneladas, que se trasladarán hacia el centro del país para cubrir la demanda local.

Aceite de Girasol, Argentina

Por su parte, la región Centro concentra la mayor capacidad de industrialización, con un crush proyectado de 3,14 millones de toneladas, equivalente al 59% del total nacional. En esta zona, la producción de girasol (1,84 millones de toneladas) no alcanza para cubrir la demanda, generando un déficit de 1,43 millones de toneladas que será compensado con excedentes de la Sur y Norte. Los principales centros de consumo se encuentran en General Deheza, Junín, Cañuelas y el Gran Rosario.

En la región Norte, se proyecta una producción de 1,12 millones de toneladas y un crush de 0,25 millones de toneladas, concentrado en el polo de Reconquista-Avellaneda. El excedente de 0,86 millones de toneladas se destinará principalmente a la región Centro y a los puertos del Gran Rosario para su posterior industrialización o exportación.

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Perspectivas internacionales y domésticas

El escenario internacional favorece al girasol argentino, con una producción más baja en Ucrania y una demanda global sostenida por aceites y harinas vegetales. Esto impulsa la expectativa de una mayor industrialización local y de exportaciones de semilla. A nivel interno, se proyecta un aumento en la demanda doméstica de aceite de girasol para 2026, tras un 2025 de consumo deprimido.

El balance final de la campaña 2025/26 indica un mercado ajustado, con capacidad de exportación adicional y un alto grado de cobertura de la demanda interna. El fortalecimiento de la producción y la industrialización del girasol argentino apunta a consolidar al país como proveedor estratégico de aceites vegetales en los mercados regionales e internacionales.